El Estadio Nacional de Fútbol de Toronto asistió el sábado a un duelo de cuartos de final en el que Austria dio la sorpresa al eliminar a Estados Unidos tras remontar un gol en contra.

Los norteamericanos empezaron con buen pie. Al cuarto de hora de juego, Freddy Adu protagonizó una fantástica internada por la banda izquierda y centró para Josmer Altidore. El corpulento delantero del Red Bull de Nueva York no perdonaría, batiendo de cabeza a Michael Zaglmair, quien llegó a rozar la pelota. Los austriacos, sin embargo, no se vinieron abajo, y restablecieron la igualdad en el casillero en el minuto 43, cuando el portero estadounidense, Chris Seitz -visiblemente afectado aún por la lesión que le impidió participar en el choque ante Uruguay-, no acertó a atrapar un disparo lejano y fue luego incapaz de impedir que Rubin Okotie, que estaba al acecho, rematase al fondo de las mallas.

El renqueante aunque valeroso Seitz enmendaría ese fallo en el segundo período, mediante una meritoria parada en dos tiempos en la que casi pierde el conocimiento, y que propició que se mantuviese el empate. Posteriormente, en el minuto 13 de una primera parte de la prórroga en la que la fortuna le fue esquiva, Estados Unidos perdió a uno de sus hombres más destacados, el lateral izquierdo Anthony Wallace, expulsado por recibir una segunda amonestación. Y en el lanzamiento de falta resultante, Erwin "Jimmy" Hoffer materializó el gol de la victoria por segundo partido consecutivo después de entrar desde el banquillo.

A pesar de su sensacional juego, Estados Unidos dice adiós a la competición canadiense. Austria, por su parte, se medirá en semifinales con el vencedor de la eliminatoria España-República Checa, sin el concurso de los sancionados Michael Stanislaw y Michael Madl.