EL RESUMEN DE LA JORNADA - Los dos primeros cuartos de final de Canadá 2007 han deparado dos ganadores inesperados: Austria ha ahogado a Estados Unidos bajo el chaparrón de Toronto y los checos han quemado a los españoles en el horno de Edmonton. Este 14 de julio, día de la Revolución Francesa, los humildes de Canadá 2007 se han sublevado contra el poder oficial.
En Toronto, la revolución austriaca tuvo un nombre: Jimmy Hoffer. Inesperados en esta etapa de la competición, los austriacos batieron a los grandes favoritos estadounidenses gracias al método de Paul Gludovatz, que ya funcionara tan bien en octavos de final: sentar a Erwin "Jimmy" Hoffer en el banquillo y hacerle entrar revolucionado para marcar el gol de la victoria. El ariete del Rapid de Viena se había hecho grabar su mote, "Jimmy", en el cabello, para que nadie se equivocara de héroe.
Hizo bien, porque su foto saldrá sin duda en todos los periódicos de Austria. El chaval no sólo ha puesto a los suyos en semifinales del torneo, toda una primicia en la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA, sino que además ha marcado el gol número 1700 de la prueba reina desde su inauguración en 1977. Todo ello el 14/07/2007. No sería mala idea que apostara por el 7 a la lotería en los próximos días... Otro momento histórico de esta jornada se ha producido en el partido de Toronto, donde se ha sobrepasado el millón de espectadores desde el principio del certamen (exactamente 1,008,539), es decir, una media ligeramente por encima de los 24,000.
Arranque jadeante en la canícula
La decepción fue en cambio inmensa para los
estadounidenses, que habían demostrado grandes cualidades, primero
frente a Brasil y luego ante Uruguay, y a quienes muchos veían ya
en la final. Pero bajo la lluvia, que los austriacos agradecían en
secreto por estar más acostumbrados a jugar en tales condiciones,
los pupilos de Thomas Rongen, reducidos a 10 en la prolongación,
parecieron acusar la fatiga acumulada en su agotador choque de
octavos contra la
Celeste. Josmer Altidore, autor de un gol, sigue en el
podio de los máximos goleadores con cuatro aciertos y podría
llevarse a casa como consuelo la Bota de Bronce.
El cansancio también hizo mella en Edmonton. Bajo el peso de un calor plomizo, checos y españoles, que tuvieron que disputar sendas prórrogas en octavos de final, e incluso una tanda de penales en el caso de los de Soukup, tuvieron muchas dificultades para poner en marcha la máquina. A decir verdad, no consiguieron arrancarla sino hasta el minuto 102. En un saque de esquina, el portero español falló en la salida y Lubos Kalouda remató el balón al arco vacío.
Un tanto deslavada, la Furia Roja supo no obstante reaccionar. Juan Manuel Mata remachó un disparo de Alberto Bueno para equilibrar el marcador. Al final, todo se dirimió a los penales. Y en ese trance, los checos fueron los más fuertes. Seguro que están pensando en mantener rapadas sus cabezas unos cuantos días más para enfrentarse de esa misma guisa a sus vecinos austriacos.
Lo más importante es que han entrado en la historia de la categoría, porque son el primer equipo checo en clasificarse para semifinales. Su próximo compromiso, contra Austria, tendrá un sabor especial para el guardameta austriaco Bartolomej Kuru, de padre checo. En cualquier caso, este enfrentamiento deparará un finalista inédito. Revolucionario, como les decíamos...


