En el minuto 57 del encuentro de octavos de final entre Nigeria y Zambia, un misil atravesó el Estadio Frank Clair de Ottawa. Chukwuma Akabueze había disparado un cañonazo desde los 25 metros desde la banda derecha que se incrustó por toda la escuadra de la portería defendida por Jacob Banda, el cancerbero zambiano. Para cuando éste intentó alguna reacción, el balón hacía ya rato que había sacudido la red.
"Este gol representa mucho para mí. Ya había intentado marcar desde lejos desde el inicio del torneo, pero no había tenido suerte hasta ahora. Me tomo este acierto como una recompensa por haberlo intentado tanto. También es un gol importante para todo el equipo, porque nos da mucha confianza", explicó el principal interesado a FIFA.com.
Chukwuma ha vivido empapado de fútbol desde su más tierna infancia. Su padre también fue futbolista, y ha transmitido su pasión por el juego a sus cinco hijos. Como es natural, todos los suyos le siguen la pista en esta Copa Mundial. "Estoy en contacto con ellos por teléfono y por correo electrónico. Están contentos de verdad y rezan todos los días por mí", nos cuenta. "Ensayo el disparo desde lejos desde que soy pequeño. ¡Es mi punto fuerte!", exclama orgulloso.
Con esta victoria, las Águilas Voladoras han eliminado a otro país africano y ahora son los únicos representantes de su continente. "Hemos tenido la suerte de volver a ganar, como en la fase de clasificación. Haber mandado a casa a un equipo africano no me molesta. Así es el fútbol: hay un ganador y un perdedor", sentencia sereno.
Todos juntos
Desde entonces, salta a la vista que la ambición de los
nigerianos crece. "Este triunfo representa mucho para el país.
Todo el mundo esperaba este partido. Nuestro sueño está cada vez
más cerca, partido tras partido", comenta el jugador del Kwara
United. "Para ganar esta Copa Mundial, debemos continuar
jugando solidariamente con una meta común, como nos ha dicho el
entrenador: 'Tienen que atacar juntos, defender juntos, y
cubrir cada parcela de terreno'".
Y ésa es justo, en opinión del certero volante, la principal arma de las Águilas Voladoras: "La unidad es nuestra gran fuerza, nuestro activo. Por eso se nos puede ver cantando juntos después de los partidos, porque somos un grupo. Esta unidad nos alienta y nos trasciende". En el equipo, él es además el proveedor oficial de hip-hop, su música preferida, "aunque no les guste a todos mis compañeros", añade bromeando.
Pero lleno de humildad, Chukwuma sabe que su equipo es perfectible. Él hace de eso una virtud. "Estamos mejorando con cada partido, y aún no hemos alcanzado nuestro tope. Tomamos a nuestros adversarios según vienen, y nuestra potencia aumenta".
Con el apoyo de Kanu
Por lo pronto, se trata de lidiar con Chile, un rival
complicado. "Me han impresionado muchos equipos. España y
Chile, en particular, han mostrado cosas buenas. Pero nosotros no
tenemos miedo a nadie". Chukwuma está bien concentrado en su
próxima cita, pero no puede evitar levantar la vista hacia el
horizonte: "Por supuesto que pensamos en la final. Pero
tenemos que avanzar partido a partido. Hay que ir suave, etapa por
etapa. No es cuestión de poner la carreta por delante de los
bueyes".
En el plano personal, este zapatazo clavado por toda la escuadra ha dado algunas ideas al muchacho. "Quiero marcar una y otra vez para llevar al equipo hasta el final. No tengo otra cosa en la cabeza", comenta sencillamente este seguidor del Liverpool. Su gran anhelo es levantar el trofeo, que es lo que sus mayores estuvieron a punto de conseguir hace un par de años. "Llegaron a la final hace dos años, lo cual nos mete un poco de presión. Pero nosotros la aceptamos, y queremos mejorar su marca ganando el torneo".
Ésa es sin duda la obsesión del centrocampista nigeriano: ganar. Él tiene un secreto, un consejero muy especial. "Mi ídolo es Nwankwo Kanu. Lo conocí una vez, fue increíble. Me dijo que tenía que luchar por hacer realidad mis sueños. Añadió que si yo hacía eso, mi límite sería el cielo". Sin duda Chukwuma estará contento de saber lo que acaba de declarar el gran Nwankwo Kanu a propósito de las Águilas Voladoras: "No tengo ninguna duda de que van a regresar al país cubiertos de gloria. Los muchachos son muy buenos y todo marcha como es debido. Creo que van a ganar".

