Llegó como uno de los grandes candidatos al título, ganó sus primeros cuatro partidos e ilusionó a toda una nación. Sin embargo, la suerte quiso que México se cruce con Argentina en cuartos de final. Hoy el Tri ya se ha marchado a casa, pero con la certeza de que sus jugadores volverán a escena para iluminar el firmamento del fútbol mundial de mayores.
Así es. El desvío en Julio César Domínguez tras el remate goleador del argentino Maximiliano Moralez no sólo descolocó a Alfonso Blanco en la portería. Significó, además, la despedida al sueño de toda una generación de futbolistas que supo llevar la bandera mexicana a lo más alto del fútbol juvenil.
"Queríamos repetir lo que conseguimos con el Sub-17 hace dos años, pero no pudo ser. Estoy muy orgulloso de estos muchachos. Entregaron todo en cada partido y demostraron un gran corazón. Eso es lo que más me entristece de esta eliminación", analiza Jesús Ramírez, el padre de la criatura.
Chucho, tal es su apodo, supo desandar un largo camino en la formación de este grupo que se conoció allá lejos en el tiempo, con edad de Sub-15. "Los he visto crecer, formarse, aprender y transformarse en hombres. Hemos ganado muchos torneos incluyendo el Mundial Sub-17 de hace dos años, no hay nada para reprocharse. La derrota me duele, pero nada me quitará la alegría de haber dirigido a un grupo de ' chavos' excepcionales".
Balance positivo
En un torneo de grandes sorpresas, México protagonizó una
campaña prácticamente impecable. Cuatro victorias consecutivas
frente a Gambia, Portugal, Nueva Zelanda y Congo situaron al equipo
entre los ocho mejores del torneo. Diez goles a favor, apenas tres
en contra y la confirmación de que Giovanni Dos Santos y compañía
aportarán destellos al seleccionado mayor en el mediano plazo,
parecen motivos suficientes como para regresar con la frente bien
alta.
Patricio Araujo, capitán del equipo, es uno de los que podría verse beneficiado por la maravillosa tarea del Tri en los últimos años. De hecho, ya son varios los medios que especulan con un inminente paso al fútbol grande de Inglaterra. "Este plantel se va dolido con la eliminación", explica. "Vamos a regresar con la cabeza en alto, aunque lo que más me duele es que algunos de estos jugadores ya no volveremos a estar juntos de acá en adelante".
Con el capitán, también se marchan Giovanni Dos Santos. El conductor del Tri ya había dado muestras de su talento durante la Copa Mundial Sub-17 de FIFA Perú 2005, pero sin dudas ha agregado explosión y definición a su juego. Junto a ellos, quedan otros muchachos en la retina de los canadienses: los reflejos en el arco del asombroso Alfonso Blanco, la solvencia defensiva de Efraín Juárez y la conmovedora entrega de Carlos Vela, quien no pudo marcar pero brindó actuaciones memorables en todo el frente de ataque.
Sin dudas, un grupo de muchachos que dará mucho para hablar en el corto plazo. Quizás, en el próximo Torneo Olímpico de fútbol 2008 en China. Tal como explica Ramírez: "El fútbol mexicano puede estar tranquilo, estos jóvenes serán la base de la selección mayor".





