El argentino Maximiliano Moralez nunca pasa desapercibido. Tanto en la concentración como en el campo de juego, el diminuto volante Albiceleste encuentra la manera de hacerse notar. En el grupo, es señalado como uno de los más inquietos. En la cancha, por el contrario, salta a la vista por otros motivos: sus 160 centímetros y su notable capacidad para manejar la ofensiva de un equipo con ansias de gloria.

"Lo de Maxi ha sido realmente brillante. Es un jugador notable en su posición, que ha progresado mucho. El cuerpo técnico está muy feliz con su rendimiento", explica el entrenador Hugo Tocalli. Y tiene razón: el volante del Racing Club no sólo es uno de los seis futbolistas del equipo que ha jugado todos los partidos en este torneo, sino que se ha convertido en el segundo goleador con 3 tantos.

Sin embargo, el número 17 Albiceleste no se siente cómodo a la hora de los elogios. Por el contrario, cuesta arrancarle un comentario que no incluya el agradecimiento a sus compañeros. "Claro que me pone feliz que el entrenador y la gente hablen bien de mí, pero realmente creo que el que merece los elogios es el equipo. De no ser por los chicos, yo no estaría rindiendo de esta manera", se sincera con FIFA.com.

De goles y sueños
En lo que va de la competencia, Moralez ya ha mostrado su valía en la zona creativa de los argentinos. Así, ya no sólo ha sido el gestor de varios de los goles de sus compañeros, sino que se las ha ingeniado para sorprender en el área contraria y anotarse en la red. Como ante Panamá, cuando marcó el primer gol del equipo en la competencia, o como ante México, en el partido que decidió la clasificación a la semifinal.

"Estoy muy contento con mi llegada al gol, sobre todo porque me genera más confianza. Cuando uno anota seguido, encara todo con muchas más ganas. Pero lo más importante es que me siento útil para el equipo. Y si es con goles, ¡mucho mejor!".

Pero sus festejos ya forman parte del pasado, y el argentino, fanático del fútbol, sabe que debe pensar en el partido decisivo del próximo jueves ante sus vecinos chilenos. "Sabemos que nos falta dar un pasito más para alcanzar nuestro objetivo, pero no será nada sencillo".

Viejos conocidos
Argentina y Chile se enfrentaron hace seis meses en Paraguay, en el marco del torneo sudamericano. Moralez formó parte del equipo de Hugo Tocalli, aunque evita comparar aquel 0-0 con el choque de este jueves. "Son contextos diferentes. Lo que sí puedo decir es que Chile tiene grandes jugadores como (Alexis) Sánchez y (Arturo) Vidal. No los he visto en este torneo, pero sé que están haciendo las cosas bien. Es un equipo muy duro".

¿Cuál será entonces la clave del partido? "Estará en lo que hagamos nosotros. No debemos repetir algunas cosas que nos pasaron con México. Si manejamos el balón, lastimamos un poco más y concretamos las situaciones que generamos, podemos meternos en la final".

En caso de conseguir la victoria, Maxi estará un paso más cerca de su sueño. "Vine acá para ser campeón. Para eso estamos trabajando, y debo admitir que me siento muy feliz. Esta es mi única posibilidad en la vida de jugar un Mundial Sub-20, por lo que intento disfrutar cada día. Y si todo eso se acompaña con el título, la satisfacción será doble".