LA CRÓNICA DE SEMIFINALES - La República Checa eliminó a Austria el 18 de julio tras anotar dos goles casi consecutivos, como de costumbre. Hugo Tocalli, por su parte, acabó con la maldición el día 19, al clasificar a Argentina por primera vez en su carrera para la final de un torneo de la FIFA. Ambos conjuntos, que ya se enfrentaron durante su estreno en Canadá, volverán a verse las caras el 22 de julio, en Toronto, para dirimir el título.
Una máxima muy conocida en el deporte establece que no debe modificarse un equipo que gana. La primera semifinal de Canadá 2007 fue la prueba de ello. El seleccionador austriaco, Paul Gludovatz, decidió alinear de inicio a Erwin Hoffer, después de que el delantero del Rapid de Viena fuese un sustituto muy eficaz en los dos partidos anteriores, en los que no había tardado en ver puerta: un gol a los diez minutos de entrar en el campo frente a Gambia, y otro a los 120 segundos contra Estados Unidos.
Esta vez, "Jimmy", que prefiere la lluvia, no marcó contra los checos en el calor de Edmonton. La Reprezentace, por el contrario, mantuvo intactas sus costumbres, que consisten en golpear dos veces seguidas. Ante Japón, los muchachos de Miroslav Soukup anotaron en los minutos 74 y 77, frente a Panamá en el 79 y el 82, y contra la RPD de Corea en el 56 y el 66. En el duelo de Austria, simplemente cambiaron de período: minutos 4 y 15, primero una advertencia y luego la estocada definitiva que resolvió el choque.
Los checos también fueron precursores en cuanto a coquetería: antes de su eliminatoria de octavos de final pasaron todos por el peluquero y se raparon la cabeza, dejándose una cresta. Los austriacos optaron por hacerse grabar su número de camiseta en la sien, quizás para reconocerse en las acciones confusas. Pero no les funcionó, ya que no se encontraron sobre el campo en ningún momento...
Argentina, reina del corral
En Toronto, Arturo Vidal y Mathias Vidangossy, dos de los
líderes chilenos, se pusieron una cresta roja a modo de gallos.
Pero los argentinos siguieron siendo los dueños del corral, que
antes del partido asistió a un chaparrón. En lugar de Sergio Agüero
o Maximiliano Moralez, fue Ángel Di Maria el encargado de disparar
la primera flecha albiceleste (12').
Y como las desgracias nunca vienen solas, la Rojita sufrió una expulsión en el minuto siguiente, la de Gary Medel. La suerte no estaba del lado de los chilenos, y a Gerardo Cortés le faltaron tan sólo unos centímetros para marcar con un sensacional tiro bombeado desde mitad de cancha que hubiese igualado el casillero para los suyos. Claudio Yacob (65') y Maximiliano Moralez (93'), compañeros y amigos en Racing Club, sellaron luego el triunfo de los rioplatenses.
Los argentinos, como era de esperar, se mostraron mucho más tranquilos que los chilenos, ya que disputaban su octava semifinal en doce participaciones en el certamen sub-20. Y Hugo Tocalli, el entrenador, nunca acude a un torneo mundialista para quedarse fuera a las primeras de cambio: siempre ha accedido a semifinales (en 2001 y 2003 con la sub-17 y en 2003 y 2007 con la sub-20). Sin embargo, hasta la fecha nunca había logrado superar esa eliminatoria. Pero las estadísticas están para romperlas, debe pensar ahora el técnico...
Entre los chilenos, obviamente, la desilusión es enorme. A uno de ellos, no obstante, le queda una consolación: Cristopher Toselli, el arquero de la Roja, ha batido el récord de imbatibilidad que detentaba Claudio Taffarel desde 1985, con 492 minutos sin recibir un tanto.
La final, por lo tanto, tendrá sabor a reencuentro entre checos y argentinos, que ya se enfrentaron en su debut. La contienda entre unos sudamericanos ya habituales y unos europeos recién llegados, entre gigantes del Este y diablillos de la pampa, nos promete un buen espectáculo. Como suele decirse, "dos (veces) mejor que una"...


