La semifinal del jueves fue más una prueba de voluntad y de hígados que un espectáculo futbolístico. En el reñido choque disputado en Toronto, los argentinos asestaron tres goles a sus vecinos chilenos. Ahora la República Checa espera en la final para reencontrarse con Argentina.
"Aquí nos pusimos objetivos. Logramos el primero superando la fase de grupos", manifestó el máximo goleador argentino y estrella del Atlético de Madrid, Sergio Agüero. "Luego, el objetivo fue jugar siete partidos. Pero ahora nuestra única meta es ganar la final y ser otra vez campeones del mundo. No nos contentaremos con ir a la final y caer. Queremos ganar el mundial... Ahora lo queremos todo".
Los chilenos terminaron el duelo con nueve jugadores: Gary Medel
fue expulsado en el inicio y Dagoberto Currimilla abandonó el
césped tras incurrir en una segunda tarjeta amarilla en el último
tramo del encuentro.
"No quiero hablar del árbitro", dijo Currimilla a
la conclusión. "Perdimos y tenemos que aceptarlo. La primera
tarjeta roja nos hizo mucho daño, y también el primer gol que
concedimos. Pero jugamos muy bien y tuvimos buenas ocasiones de
empatar incluso con diez hombres. Me gustaría destacar la buena
actuación de mis compañeros aquí en el mundial. Jugamos bien,
merecimos respeto, y nos marchamos con la frente en alto".
De la misma forma que los chilenos Medel y Currimilla se perderán el encuentro por el tercer puesto, el sancionado capitán argentino, Matías Cahais, y el autor del segundo gol, Claudio Yacob, no podrán disputar el último duelo con la República Checa.
"Claro que duele no estar en la final, pero sé que hay compañeros que son tan buenos o mejores que yo, y seguro que me sustituyen de la mejor manera posible", aseguró Cahais en las declaraciones posteriores. "Tenemos un excelente grupo de jugadores y siempre estamos unidos. Es hora de demostrar que somos el gran equipo que decimos ser. Viviré la final como hincha, argentino y compañero".
El seleccionador argentino, Hugo Tocalli, no estaba feliz tras escuchar el último pitido, consciente de que, entre lesiones y sanciones, no podrá contar con al menos cinco de sus mejores hombres en la cita del domingo, habida cuenta de las sanciones a Yacob y Cahais y de las lesiones de Mauro Zárate, Damián Escudero y Angel Di María. "No sonrío porque esta noche perdí a tres jugadores, dos por una segunda tarjeta amarilla y uno por lesión", explicó Tocalli. "En total, cinco titulares no podrán jugar la final. Tengo fe en los suplentes, pero no es lo mismo".
El defensa Emiliano Insúa está convencido de que el definitivo enfrentamiento contra los checos va a ser muy diferente al empate a 0-0 que entablaron en su estreno en el Grupo E. "Sabemos que no fuimos capaces de marcar contra ellos en nuestro primer partido", señaló. "Pero éste va a ser distinto, sin duda. Tenemos la experiencia de haber jugado algunos encuentros duros , y mejoramos cada día".
