El torneo de los prodigios
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Egipto 2009 será recordado por sus récords de goles, asistencia a los estadios, pero sobre todo ha entrado en los anales de la historia por la primera victoria de un equipo africano.

Hacer historia no es precisamente una novedad para Egipto, una nación levantada sobre hombros de gigantes, sobre una civilización antiquísima y ya legendaria. Por eso no es de extrañar que la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA celebrada a orillas del Nilo haya inaugurado un nuevo capítulo en los anales del fútbol.

En Egipto 2009 se han batido récords, se han marcado más goles que nunca y los estadios han registrado una asistencia de público sin precedentes. Además, como no podía ser menos en una competición que presentó al mundo a Maradona y Messi, nos ha deleitado con una constelación de jóvenes y portentosas estrellas. Sin embargo, al menos en África, Egipto 2009 no se recordará por ninguna de estas proezas. Esta edición pasará a la historia como la primera en la que un equipo del continente africano llegó, vio y lo venció todo en el torneo, el segundo más importante de la FIFA.

El nombre de Ghana formará parte para siempre de la epopeya del fútbol, y con todo merecimiento. Las jóvenes Estrellas Negras, en las que destacaba por su fulgor el máximo goleador y mejor jugador de la competición, Dominic Adiyiah, supieron conjugar fuerza y virtuosismo con efectos devastadores, y anotaron 16 goles de camino a la gran final. Cuando llegó la sequía contra Brasil durante el partido decisivo, los muchachos de Sellas Tetteh se limitaron a interpretar el contratiempo como una señal, como el aviso de que había llegado la hora de desplegar otra de las virtudes que caracterizan a los campeones: temperamento.

Rechazar con diez hombres durante 83 de los 120 minutos de juego los ataques de los brasileños fue una proeza impresionante; encontrar las reservas de energía física y mental necesarias para triunfar en la tanda de penales, una gesta heroica. El estadio se vino abajo con el clamor de los 70.000 espectadores que abarrotaban las gradas. Justo cuando África se convierte en el epicentro del fútbol, Ghana y sus magníficos muchachos, con los sobresalientes Adiyiah, Andre Ayew y Ransford Osei a la cabeza, acaba de demostrar por qué el continente contempla el futuro con tanta seguridad en sí mismo. Como Tetteh explicó a FIFA.com tras el triunfo: "Hemos hecho feliz a mucha gente".

El torneo de las sorpresas
Con la actuación estelar de los hombres de Tetteh, el resto de la cartelera del certamen brilló también con luz propia. Sólo la lotería de los penales logró apartar a Brasil del título. Muchos espectadores en todo el planeta comprendieron el sentimiento que afloraba en las palabras de Giuliano tras la gran final, cuando, a la vez que elogiaba y congratulaba a Ghana, declaró que había perdido el mejor. El dorsal número 10 de la Seleção, ganador del Balón de Bronce adidas, es uno de los maravillosos artistas brasileños que han encandilado al público en esta fase final. Algunos de ellos, como Alex Texeira, Alan Kardec o Douglas, no tardarán demasiado en llamar a las puertas de Dunga.

Egipto 2009 ha sido, tal y como señaló Jack Warner, vicepresidente de la FIFA, "el torneo de las sorpresas". Por ejemplo, cuando el balón empezó a rodar, pocos imaginaban que acabarían viendo a Costa Rica y Hungría en semifinales. El hecho de que ambos equipos estrenaran su participación en esta fase final con derrotas, respectivamente por 5-0 y 3-0 contra Brasil y Honduras, hace más sorprendentes si cabe sus correspondientes gestas.

Hungría, espoleada por su soberbio capitán, Vladimir Konan, también tuvo que recurrir a los penales para imponerse a los ticos en la batalla por el tercer puesto, aunque un lugar en el podio era lo mínimo que merecían los magiares por su entrega y buen juego a lo largo de la competición. Por su parte, los costarricenses regresaron a casa con más prestigio que cuando salieron de ella, gracias a las fabulosas exhibiciones de hombres como Diego Estrada, Esteban Alvarado o Josué Martínez, muy especialmente durante el triunfo contra la selección anfitriona en octavos.

Con la temprana eliminación de su selección, se corroboró la idea bastante generalizada en Egipto de que el torneo estaba "destinado al desencanto para los anfitriones", como se encargó de resumir el Presidente del Comité Organizador Local, Hany Abo Rida. Pero el recuerdo de la locura que se desató entre el público de El Cairo cuando su equipo se impuso a Trinidad y Tobago y a Italia durante la fase de grupos vivirá largo tiempo entre los aficionados egipcios, quienes tampoco olvidarán fácilmente el recital que ofreció Bogy contra la Nazionale Azzura.

También en las filas italianas brillaron figuras del calibre de Andrea Mazzarani o Mattia Mustacchio. El central checo Ondrej Mazuch, el alemán Lewis Holtby y los españoles Aarón Ñíguez y Fran Mérida mantuvieron bien alto el pabellón europeo. La afición asiática, por otro lado, se habrá percatado al instante de que Amer Abdulrahman y Koo Ja Cheol formaron parte de los últimos candidatos a adjudicarse los premios individuales del campeonato, una recompensa bien merecida por sus aportaciones al éxito de Emiratos Árabes Unidos y la República de Corea en sus respectivas trayectorias hasta cuartos de final.

Todos estos futbolistas y algunos más han contribuido al nuevo récord de 167 goles marcados en esta fase final, que supera la anterior marca de 165, establecida en Malasia 1997. También han pulverizado récords los 1.295.586 espectadores que han pasado por las puertas de los estadios, concretamente el de 1.195.239 asistentes que registró Canadá 2007.

Las palabras más apropiadas para poner punto y final a un certamen tan triunfal han salido de los labios de una de sus estrellas más rutilantes. Espoleó a su equipo hasta la conquista del título, se convirtió en el tercer máximo goleador de la historia de esta competición y se llevó el Balón de Oro y la Bota de Oro adidas. Dominic Adiyiah hizo todo esto y mucho más sin apartar la vista de un futuro posiblemente muy cercano. "No pienso dormirme en los laureles", declaró a FIFA.com. "Quiero seguir los pasos de Messi, Saviola y Agüero, deseo emular sus carreras, y voy a ponerle ganas y afanarme por conseguirlo. Estoy preparándome para llegar a la cima".

El mundo seguirá con gran interés la ascensión de Adiyiah y del grupo de veteranos de Egipto 2009.

Naciones participantes
Camerún, Egipto, Ghana, Nigeria y Sudáfrica; Australia, Emiratos Árabes Unidos, República de Corea y Uzbekistán; Alemania, España, Hungría, Inglaterra, Italia y República Checa; Costa Rica, Estados Unidos, Honduras y Trinidad y Tobago; Tahití; Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela.

Clasificación definitiva
1. Ghana
2. Brasil
3. Hungría
4. Costa Rica

Sedes
Alejandría, El Cairo, Ismailia, Puerto Said, Suez

Goles anotados
167

Máximos goleadores
8 goles: Adiyiah (GHA)
5 goles: Koman (HUN)
4 goles: Ñíguez (ESP); Del Valle, Rondón (ambos VEN); Kardec (BRA); Osei (GHA)

Asistencia total
1.295.586 espectadores

Promedio de asistencia
24.915 espectadores