Paraguay dio un gran paso hacia los octavos de final de la Copa Mundial de la FIFA Egipto 2009 al derrotar a la anfitriona por 2-1 con un gol en tiempo agregado al adicional. El encuentro, válido por el Grupo A, se jugó este lunes 28 de septiembre en el Estadio Internacional de El Cairo.

El comienzo del partido estuvo dentro de lo esperado, ya que la anfitriona asumió el rol de protagonista y salió decidida a presionar en campo contrario, con Mohamed Talaat corriendo a todos por el frente de ataque y los volantes apuntalándolo detrás. Así, tuvo veinte minutos iniciales de alto vuelo y varias veces merodeó el gol, pero la falta de puntería y una gran atajada Joel Silva le impidieron lograr una ventaja que merecía.

Hasta ahí, Paraguay apenas había tenido una situación en un cabezazo de Robin Ramírez, pero fue oportunista. Porque justo cuando empezaba a hacer pie, se encontró arriba en el marcador gracias a un contraataque que manejó el mismo Ramírez y definió con contundencia Federico Santander (27', 0-1).

Por no achicarse
Cuando todo hacía suponer que la Albirroja empezaría a manejar el desarrollo, llegaron esos dos minutos fatales en los cuales se quedó con 10, por la expulsión de Ronald Hut, y Egipto alcanzó el empate, con aquel exquisito tiro libre de Afroto (38'; 1-1). Para peor, su arquero y capitán Silva debió dejar el campo de juego en el entre tiempo con una lesión. El panorama no era alentador...

Sin embargo, creció Gustavo Cristaldo y Santander empezó a aguantar el balón, dándoles oxígeno a sus compañeros. Paraguay sin complejos a pesar de la desventaja numérica y jamás perdió de vista el arco contrario, generando varias oportunidades claras de gol.

Es cierto que sufrió algunos sobresaltos, como aquella entrada de Talaat por izquierda que Gerardo Ortiz resolvió con esfuerzo, pero no dio ninguna pelota perdida. Y en la última jugada del encuentro tuvo su premio cuando Aldo Paniagua, libre de marca luego de dos cabezazos seguidos, marcó de media vuelta el gol del triunfo (90' +4', 1-2).

No hubo tiempo para más. Apenas Egipto movió del medio, el árbitro pito el final, exponiendo como pocas veces las dos caras de la moneda: de un lado, la alegría de unos pocos; del otro, la tristeza de muchos...