En un entretenido partido, Emiratos Árabes Unidos le ganó a Honduras por 1-0 y se clasificó para disputar los octavos de final de la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA Egipto 2009. El encuentro, válido por el Grupo F, se disputó este martes 30 de septiembre en la ciudad de Alejandría.
Habrá que ver cuántas veces uno tendrá la oportunidad de ver dos equipos con estilos de juegos tan similares, que hacen un culto del manejo del balón y los pases cortos para avanzar en el campo de juego. Daba gusto ver, de un lado, la técnica de Ahmed Ali, Theyab Awana y Ahmed Khalil; del otro, la de Arnold Peralta, Ronald y Mario Martínez.
Por eso resultó entretenido el primer tiempo, más allá de que hubo que esperar hasta el promediar la etapa para que llegaran las situaciones claras de gol. La primera la tuvo Reinieri Mayorquín, quien probó suerte desde media distancia a los 25, pero el arquero arquero Yousif Abdulrahman envió el balón al tiro de esquina. Un minuto después, Khalil se perdió un tanto increíble al cabecear afuera desde el área menor.
Pero Khalil se reivindicó un rato más tarde, cuando un tiro libre ejecutado por él engañó a Francisco Reyes y fue a descansar al fondo de las mallas (41'; 1-0). La ventaja le cayó como anillo al dedo a los asiáticos, ya que en el segundo tiempo se retrasaron unos metros y, así, encontraron espacios para jugar más cómodos, sobre todo a través del mismo Khalil, Alí y Habib Fardan, un volante criterioso para recorrer la banda izquierda.
Eugenio Umanzor miró al banco y comenzó a probar variantes. En 20 minutos, utilizó los tres cambios buscando más profundidad, pero siguió sin encontrar cómo poner a uno de sus jugadores cara a cara con el arquero rival. Merodeó el gol un par de veces, es verdad, y casi empata en el epílogo, aunque Abdulrahman le ahogó el gripo a Mayorquín justo antes de que el volante fuera expulsado por doble amarilla.
Emiratos se aferró al triunfo en los segundos finales y desató su festejo con el pitazo final. Honduras, en cambio, se lamentó por la oportunidad perdida, pero sabe que todavía depende de sí misma: si al menos empata con Sudáfrica en la última jornada, también estará entre los 16 mejores seleccionados del mundo.
