Haciendo gala de su ya habitual seguridad defensiva, la República Checa comenzó con buen pie su participación en la Copa Mundial de la FIFA Egipto 2009 al derrotar a Australia por 2-1. El partido, válido por el Grupo E se jugó este domingo 27 de septiembre en el estadio de Puerto Said de la ciudad homónima.
¡Qué pareja resultó la primera mitad! A los dos les sobró ganas pero les faltó fútbol, y eso quedó reflejado en las pocas situaciones de gol que generaron a lo largo de la etapa. Nada extraño cuando se enfrentan dos equipos que apuestan a su fuerza física y al control del territorio más que al del balón.
El único que intentó rebelarse fue Martin Zeman, un mediocampista ofensivo que siempre quiso hacer valer su velocidad y dominio del balón. De hecho, de sus pies partieron un tiro libre que pasó cerca y un buen pase desde la izquierda que el delantero Michael Rabusic no pudo conectar desde la boca del arco.
Pero en el arranque del complemento, la República Checa, que hasta ahí había desperdiciado un par de jugadas a balón parado desde buenas posiciones, encontró la apertura del marcador en la cabeza de Rabusic, que peinó en el primer poste un preciso centro de Zeman (50', 1-0).
El gol no modificó en gran medida el desarrollo del partido, aunque Australia se vio obligada a tomar más riesgos. Jan Versleijen buscó alternativas con los ingresos de Tahj Minniecon y Christopher Herd, pero ni con ellos en campo encontró los caminos para vulnerar el cerco defensivo checo.
Los dos goles de penal sobre final, anotados por Tomas Pekhart (89', 2-0) y James Holland (90' + 4', 2-1), apenas si sirvieron para la estadística. La República Checa no lució, es cierto, pero mostró las misas credenciales que lo llevaron a la final en Canadá 2007, que terminó perdiendo con Argentina. La pregunta es: ¿le alcanzará otra vez para ir en búsqueda de su revancha?

