Ghana justificó su rótulo de candidata al título al derrotar viniendo de atrás a Uzbekistán por 2-1, en el encuentro que dejó inaugurado el Grupo D de la Copa Mundial de la FIFA Egipto 2009. El partido se disputó este sábado 26 de septiembre en el estadio Ismailia de la ciudad homónima.
Los africanos llevaron el peso del partido desde el arranque, casi siempre a partir de los intentos de sus mediocampistas ofensivos Ransfor Osei y Andre Ayew. Sin embargo, los asiáticos jamás perdieron la compostura y fueron inteligentes para bajarle el ritmo al dinámico juego rival. De hecho, su seguro arquero Sanjar Kuvvatov no pasó más que algún sobresalto aislado productos de sendos remates de media distancia.
Vale aclarar que Uzbekistán tampoco generó peligro extremo, puesto que se conformó con mantener a raya a Ghana. Apenas un osado tiro libre de Murod Khalmukhamedov, desde unos 30 metros, obligó a la intervención de Daniel Agyei.
Mantuvo la calma y lo dio vuelta
Esta actitud de los asiáticos se acentuó cuando encontraron la apertura del marcador en el arranque del complemento por intermedio de Sherzodbek Karimov, quien anotó luego de recibir un centro desde la derecha de Jasur Khasanov (47', 0-1).
El gol despertó a Ghana, que de repente entendió como debía jugar el partido: atacando por afuera y buscando pelotazos cruzados para la llagada de sus volantes. Así encontró el empate gracias a Osei, que definió con categoría entrando por derecha luego de un centro enviado desde la punta opuesta por David Daddi (67', 1-1).
Lejos de conformarse, los muchachos Sellas Tetteh fueron por más, siempre sin perder calma. Y en la mejor combinación del partido, tuvieron su premio. La jugada la comenzó Emmanuel Agyemang-Badu por el medio cediendo hacia la derecha para Samuel Inkoom; el defensor centró el balón al área, que Mohammed Rabiu recibió y cedió para Dominic Adiyiah; el delantero no dudó y anotó el segundo sin problemas (75', 2-1).
El gol fue un mazazo para los uzbecos. Ahora ya sin orden, fue por el empate, pero sencillamente no supo cómo. Ghana se cerró atrás, dejó pasar el tiempo y celebró un triunfo tan merecido como luchado.

