Egipto dio un sólido primer paso en la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA el derrotar a Trinidad y Tobago por 4-1 en el partido inaugural del torneo. El encuentro se jugó este jueves 24 de septiembre en la ciudad de Alejandría.
El primer tiempo resultó entretenido de principio a fin. De hecho, en los cinco minutos iniciales los dos equipos tuvieron una situación de gol, pero ambos disparos de media distancia, ejecutados Jamaal Gay y Mohamed Talaat, fueron bien controlados por los arqueros Aly Lofti y Glenroy Samuel.
No obstante, fue Egipto quien siempre llevó el peso del juego, sobre todo con las subidas de sus laterales Aly Mohamed por derecha e Islam Ramadam por izquierda, la movilidad de sus volantes y la viveza de Talaat, un delantero centro rápido sin miedo a jugar de espaldas. El único problema de la anfitriona era que, de a ratos, sus volantes perdían la marca por la velocidad de los triniteños, pero sus ataques se desinflaban a medida que se acercaban al área rival.
Emociones en la red
Fue así como, de a poco, los Faraones fueron empujando a los centroamericanos contra su área, y a nadie extrañó que el interesante Afroto, entrando por derecha en jugada individual, abriera el tanteador con un exquisito toque de zurda (1-0, 30').
Era el mejor momento de los locales, que casi amplían la diferencia con un cabezazo de Talaat magistralmente resuelto por Samuel. Sin embargo, después de un tiempo sin generar peligro, Trinidad y Tobago encontró el empate a través de Jean Luc Rochford , quien aprovechó un resbalón de Salah Soliman dentro del área para marcar casi sin oposición (1-1, 36').
Egipto sintió el golpe pero no perdió la iniciativa, y tuvo su premio en el segundo tiempo. Porque si bien Samuel acababa de ahogarle el festejo a Salah Soliman, del tiro de esquina el balón le cayó servido a Hussam Arafat, quien anotó el segundo con un puntazo de derecha y algo de fortuna (2-1, 59'). Dispuesto a no tropezar dos veces con la misma piedra, el dueño de casa continuó atacando y empezó a definir el pleito con el tanto de Talaat, que aprovechó un rebote largo de Samuel para estirar la ventaja (3-1, 59').
Recién allí los muchachos de Miroslav Soukup quitaron el pie del acelerador y, si bien no dejaron de pensar en el arco de enfrente, se retrasaron unos metros para ahorrar energías. Trinidad y Tobago entendió que debía arriesgar en orden de poder remontar el resultado, y volvió a apostar a su velocidad para desestabilizar al mediocampo contrario. Sin embargo, le faltó juego asociado y precisión en los metros finales.
El golpe final
Así, más allá de algún susto ocasional, que encontró siempre atento su arquero Lofti, Egipto no tuvo mayores inconvenientes para redondear una merecida victoria en su debut, decorada por el segundo tanto de Arafat en el cierre del encuentro (4-1, 90' +3').
De esta manera, además, los Faraones se tranformaron en el primer equipo africano organizador de la Copa Mundial Sub-20 en ganar su partido inaugural, algo no habían podido hacer ni Túnez en 1977 ni Nigeria en 1999.

