Con un gol a tres minutos del final del segundo tiempo extra, Hungría derrotó a Italia por 3-2 y se aseguró una cita con Ghana en las semifinales de la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA Egipto 2009. El partido, quizás el mejor del torneo hasta el momento, se jugó este viernes 9 de octubre en el Estadio Mubarak de la cuidad de Suez.
Ante una defensa tan firme como la italiana, el penal que cometió Matteo Gentili sobre el incontenible Krisztian Nemeth, antes del primer minuto de juego, fue como un regalo del cielo para los húngaros, que su capitán Vladimir Koman se encargó de transformar en gol (2', 0-1).
La ventaja les facilitó el planteo a los Magiares, que dieron unos pasos atrás y siempre estuvieron listos para salir de contragolpe vía Nemeth. Dos veces estuvo el delantero del Liverpool inglés a punto de anotar el segundo, pero primero lo cruzó justo a tiempo Gentili y luego Vicenzo Fiorello desvió su remate.
Italia aceptó el papel de
protagonista, aunque le costó encontrar la manera de quebrar la última línea
húngara. Recién en los cinco minutos finales de la primera etapa, profundizando
por las bandas, el equipo de Franceso Rocca generó situaciones de riesgo a través de Claudio Della Penna, Silvano Raggio y Mattia Mustacchio.
Rendirse, jamás
Nada cambió en el complemento.
Italia acentuó su dominio territorial pero siguió sin lastimar, y cada
contragolpe húngaro tenía aroma a gol.
Sin embargo, allí apareció la figura de su arquero y capitán Fiorello,
quien mantuvo a su equipo a tiro del empate al ahogarle festejos a Koman, Andras Gosztonyi
y Adam Dudas.
La tarjeta roja a Gentili, por doble amonestación, hizo todavía más cuesta arriba el desafío para Italia. Aún así, contó con aquel remate mordido de Giacomo Bonaventura y ese tiro libre de Mustacchio, ambas atajados por Peter Gulasci. Pero nada pudo hacer el buen portero húngaro ante la entrada por izquierda de Antonio Mazzota, quien recibió un sutil pase de Buenaventura para estampar el empate (82', 1-1).
Hungría sintió el impacto. Durante unos pocos minutos contó con dos hombres de más por la expulsión de Franceso Bini, pero la roja a Adrian Szekeres mantuvo el status quo. De hecho, Italia terminó más entera y casi lo gana en tiempo agregado al adicional, pero un defensor húngaro envió al tiro de esquina un centro de Mustacchio cuando Della Penna se preparaba para convertir.
Emoción y drama deportivo
A pesar de la desventaja
numérica, la Azzurra no tuvo temor en
ir a buscar el partido en el tiempo extra. Dos veces arañó el segundo, pero Gulasci se
lució frente un remate de Andrea Mazzarani y un rechazo forzado de Adam Dudas,
tras un disparo de Umberto Eusepi, rozó en su propio travesaño antes de salir del campo.
De hecho, Italia pagó un alto precio por esa ambición, ya que en un contragolpe, Nemeth recibió un pase largo de Koman, dejó atrás a Fiorello y volvió a adelantar a los suyos (112', 1-2). Pero la Azzurra siempre encuentra algo en el tanque de reserva: Bonaventura apiló a varios rivales y sacó un furibundo derechazo para nivelar otra vez la contienda (113', 2-2).
El escenario parecía montado para otra noche épica del fútbol italiano, sobre todo cuando se quedó con ocho por la expulsión de Albertazzi. Pero Nemeth volvió a recibir un pelotazo largo de Koman, encaró a Fiorello y definió con tranquilidad, para alejar el fantasma de los penales y colocar a su selección entre las cuatro mejores del mundo (117', 2-3).

