Las selecciones de Uzbekistán e Inglaterra igualaron 1-1 en su último partido correspondiente al Grupo D y fueron eliminadas de la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA Egipto 2009. El encuentro, disputado el jueves 2 de octubre en Suez, terminó con la excursión de ambos en una zona que contó con la clasificación de Ghana y Uruguay.
Los asiáticos estuvieron a pocos minutos de quedarse con una victoria que habría estirado aún más sus esperanzas de avanzar de fase, pero un descuido en los últimos compases del juego otorgó a los británicos el empate que selló la eliminación de las dos escuadras y la clasificación de Nigeria como uno de los mejores terceros.
Pocas emociones
Ya en la primera parte, ambos conjuntos demostraron por qué llegaron a esta instancia sin unidades: el partido se desarrolló con un trámite lento y previsible, en el que no abundaron las opciones de gol en ninguna de las dos áreas. La primera, relativamente cercana, estuvo en los pies de Tchuimeni-Nimely, quien remató apenas desviado ante un quedo de la última línea uzbeca.
Créase o no, esa fue la única aproximación peligrosa de toda la primera mitad. Durante esos 45 minutos, el equipo de Brian Eastick fue superior y tomó la iniciativa, pero estuvo lejos del arco de Kuvvatov. Hubo que esperar al complemento para presenciar emociones.
En el segundo tiempo, los atacantes de ambos conjuntos parecieron despertarse apresurados por la urgencia de ganar para soñar con una clasificación angustiosa. Y en ese contexto, Tchuimeni-Nimely volvió a aparecer en escena con un buen remate lejano que forzó una sólida reacción del portero asiático. Si alguien merecía el tanto, era el jugador de Inglaterra. Debería esperar unos minutos para festejarlo...
Llegan los goles
Al contrario de lo que podía pensarse, el gol llegó en el arco británico. Restaban poco más de diez minutos para el cierre del partido cuando Kenja Turaev, ingresado desde el banco de suplentes, realizó un buen movimiento para habilitar a Ivan Nagaev, quien se mostró más lúcido que los defensores para abrir el marcador (1-0; 77').
El gol levantó la moral del equipo de Akhmad Ubaydullaev, que casi aumenta la diferencia con un buen disparo de Turaev salvado por un Parish oportuno. Pagaría cara la falta de eficacia: Tchuimeni-Nimely tuvo premio a su búsqueda constante y se convirtió en el primer jugador inglés en 12 años y 849 minutos en anotar un gol en el marco del certamen (1-1; 88').
La emoción ganó lugar en Suez en los últimos instantes, cuando Parish abandonó su arco para buscar un tiro de esquina en el área contraria. El balón, curiosamente, fue a parar a sus pies, pero su remate, junto a la opción de entrar en la historia, se perdió fuera. No hubo tiempo para más: ambos equipos emprenden el regreso a casa.

