A pesar de verse superada en varios lapsos del encuentro, Alemania quedó cerca de los octavos de final de la Copa Mundial de la FIFA Egipto 2009 al empatar con la República de Corea 1-1. El partido, válido por el Grupo C, se jugó en el estadio Mubarak de la ciudad de Suez.

Sorprendió a los alemanes el arranque de los surcoreanos. Con velocidad y precisión por las bandas, jugaron los primeros 15 minutos en campo rival, generando algunas jugadas a balón parado que no pudieron aprovechar. La más clara de todas, sin embargo, fue un cabezazo de Park Hee Seong que rozó el travesaño luego de un envío desde la izquierda de Yun Suk Young, uno de los más activos en el conjunto asiático.

Alemania emparejó el desarrollo al promediar el primer tiempo, pero poco peligro había generado cuando Richard Sukuta-Pasu recibió por izquierda dentro del área, eludió a un rival con más fuerza que maña y definió cruzado para adelantar a los suyos (33', 0-1).

La ventaja parecía demasiado premio para los teutones, aunque los Guerreros Taeguk podrían haberse ido al descanso dos goles debajo de no ser por la falta de puntería de Mario Vrancic, quien elevó su envío desde la media luna.

Un empate, dos sabores
El comienzo del complemento encontró mejor parados a los europeos, sobre todo porque Lewis Holtby estuvo más activo. De hecho, casi anota el segundo tras una mala salida del arquero rival, aunque el cuerpo de un defensor evitó el tanto. Pero ese dominio alemán duró apenas un suspiro.

A partir de los 50', la República de Corea inclinó claramente el campo a su favor, haciendo gala ya no sólo de su rapidez, sino de un juego de toque atildado y efectivo. Si tardó 20 minutos para encontrar la igualad fue en parte por su ya mencionada falta de contundencia, pero también por la sólida tarde que tenía Ron-Robert Zieler.

Su único fallo, sin embargo, le costaría caro a Alemania. Kim Min Woo peleó un balón perdido en el punto penal y alcanzó a rematar débilmente; la jugada parecía sencilla pero Zieler no pudo cambiar su dirección a tiempo y ya nada pudo hacer para evitar la igualada (71', 1-1).

Los últimos 15 minutos fueron entretenidos, porque la República de Corea siguió yendo hacia delante y Alemania volvió a ser ambiciosa. A los dos les faltó justeza en la definición, y por eso terminaron repartiéndose un punto que tuvo sabor a poco para los futbolistas asiáticos.