Lejos de brillar, pero también sin pasar mayores sobresaltos, Camerún se impuso a la República de Corea por 2-0 en el debut de ambos en la Copa Mundial de la FIFA Egipto 2009. El partido, válido por el Grupo C, se disputó este sábado 26 de septiembre en el estadio Mubarak de la ciudad de Suez.
Fieles a su apodo, los Leones Indomables salieron decididos a tomar la rienda del encuentro desde el arranque, pero su presión fue algo desordenada y muchas veces sus volantes fueron tomados a contrapierna por el rápido y preciso mediocampo coreano. De hecho, dos de las primeras situaciones claras de gol fueron para los asiáticos, ambas en los pies de su capitán Koo Ja Cheol, pero el palo y su falta de precisión le privaron de anotar.
A pesar de su falta de claridad, Camerún fue
empujando a los coreanos contra su arco de la mano de sus delanteros Jackes
Zoua y Olivier Boumale. Sin embargo, la suerte salió en su ayuda al promediar
el primer tiempo, ya que un centro de Andre Akono Effa rozó en un defensor y
desorientó al arquero Lee Bum Young, quien apenas atinó a ver como el balón se
le escurría entre las manos para darles la ventaja a los africanos (19', 1-0).
Los cameruneses se retrasaron peligrosamente y
le dieron el control del esférico a los coreanos, quienes a pesar de su traslado
prolijo carecieron de peso en los metros finales. De hecho, recién en la última
jugada del primer tiempo tuvieron una clara oportunidad para empatar el pleito, desperdiciada por Lee
Seung Yeoul.
De todas maneras, los coreanos se fueron al descanso agradecidos por el egoísmo de Zoua, quien un rato antes había perdido el segundo de los suyos por no asistir a un compañero en un contraataque con superioridad numérica.
Esperó y definió
Poco cambió en el segundo período. Camerún siguió
dejándole el manejo del balón a Uzbekistán, que si bien merodeó durante un buen
rato el área rival, apenas generó peligro con alguna jugada aislada. Para peor,
los africanos se encontraron con el segundo tanto luego de que Germain Tiko
desviara con el pecho un tiro libre ejecutado por Boumale, anotando así el gol
africano número 500 en la historia del torneo (64', 2-0).
El tanto terminó por desmoronar cualquier intento coreano. Camerún, en cambio, se dedicó a ahorrar fuerzas y a pensar en sus próximo compromiso, sabiendo que, a pesar de no mostrar su mejor cara, se había asegurado tres puntos importantísimos de cara al futuro
