Gracias a una sólida actuación en líneas generales, Alemania arrancó con el pie derecho su participación en la Copa Mundial de la FIFA Egipto 2009 al derrotar a Estados Unidos por 2-0. El partido, válido por el Grupo C, se jugó en el estadio Mubarak de la ciudad de Suez.
Los teutones comenzaron a construir su triunfo desde el inicio, haciendo gala de su buen funcionamiento colectivo y su capacidad para pasar rápidamente de las posesiones defensivas a las ofensivas. La posesión del balón y la subida de los laterales fue un problema constante para la última línea norteamericana.
De hecho, luego de que el interesantísimo Richard Sukuta-Paso errara tres goles casi hechos en los primeros diez minutos, una escalada de marcador de punta izquierda Bjorn Kopplin culminó en penal, que Semih Aydilek cambió por gol con un toque suave de zurda (30', 0-1).
Estados Unidos no había asimilado en primer tanto que ya estaba sufriendo el segundo, cortesía de Florian Jungwirth: el capitán recibió un tiro de esquina desde la izquierda, paró el balón con categoría y, tras un regate, disparó un zurdazo inatajable (32', 0-2).
Los norteamericanos lograron reagruparse, aprovechando en parte el retroceso natural del equipo alemán, y lograron manejar más tiempo el balón. Pero recién crearon algo de peligro en el segundo tiempo con el ingreso de Bryan Arguez. El atacante del Hertha Berlín estuvo dos veces a punto de descontar, pero primero perdió en el mano a mano con Ron-Robert Zieler y luego erró el arco por muy poco.
Alemania esperaba agazapada y no perdonó cuando tuvo la oportunidad. En una combinación entre recién ingresados, Manuel Shaeffler recibió un centro desde la derecha de Cihan Kaptan y, con esfuerzo, marcó el tercero (72', 0-3).
Poco pasó de allí hasta el final. Estados Unidos siguió buscando el descuento, pero no supo como abrir el firme cerrojo rival. Alemania, en cambio, reguló las energías y celebró un triunfo tan merecido como importante.

