Estados Unidos vuelve a resistir frente a la juventud
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El gigante se tambaleó, pero finalmente no cayó. Y es que Estados Unidos conquistó su segunda medalla de oro, tras Atlanta 1996. En una final trepidante, las jugadoras entrenadas por April Heinrichs se impusieron por la mínima y en la prórroga al combinado de Brasil (2-1). Sea como fuere, las norteamericanas también tuvieron la suerte y los palos de su parte para superar a unas brasileñas que ya se han hecho con un puesto en la elite del fútbol femenino.

Al margen de Brasil, otros equipos, como México, Nigeria, Japón y Australia han dejado patente que el fútbol femenino se sigue igualando al máximo nivel. Únicamente las anfitrionas griegas carecieron de la suficiente experiencia como para poder competir con estas selecciones. Alemania, campeona del mundo, tuvo a su vez que conformarse con la medalla de bronce tras imponerse 1-0 a Suecia. China fue la gran decepción del Torneo Olímpico de Fútbol femenino, al quedar eliminada sin pena ni gloria en la primera ronda.

Despedida exitosa de las "Fab Five"

Las cinco veteranas del fútbol femenino estadounidense -Mia Hamm, Kristine Lilly, Julie Foudy, Brandi Chastain y Joy Fawcett- pusieron el broche de oro a sus respectivas carreras con la conquista de la medalla de oro en los Juegos Olímpicos. El equipo había comenzado el torneo con una victoria esperada sobre Grecia por 3-0. En su primer enfrentamiento con Brasil, las estadounidenses ya tuvieron sus dificultades para superar a las sudamericanas, que habían dominado la primera parte. Al final las veteranas norteamericanas vencieron por 2-0.

En cualquier caso, las estadounidenses parecían desconcertadas y al 1-1 en el último partido de grupo contra Australia le siguió una victoria trabajada frente a Japón (2-1) en cuartos de final. En las semifinales Hamm y compañía demostraron todo su potencial al batir a Alemania por 2-1 en la prórroga, resarciéndose así de la derrota en la ronda de los últimos cuatro de la pasada Copa Mundial del Fútbol Femenino de la FIFA EE UU 2003. Heather O'Reilly marcó el gol del triunfo en el minuto 99. Lindsay Tarpley adelantaría a las suyas en la final contra Brasil, pero Pretinha neutralizó la ventaja. En el último cuarto de hora del partido las brasileñas estrellaron dos balones en los palos, que le podían haber costado el título a Estados Unidos. Abby Wambach dio la medalla de oro a su equipo con un poderoso remate de cabeza a 8 minutos del final de la prórroga, la segunda que disputaba la selección estadounidense en tres días.

A Brasil únicamente le faltó la suerte

Las brasileñas ya dieron muestras de su rendimiento en la liguilla, al golear 7-0 a las griegas e incluso en la derrota por 0-2 frente a Estados Unidos, donde fueron las claras dominadoras de la primera parte. En cuartos de final las sudamericanas no tuvieron piedad y se deshicieron 5-0 de una selección mexicana emergente en el fútbol femenino. Suecia puso bastante más resistencia en semifinales. En la primera parte del encuentro las sudamericanas tuvieron dificultades con las subcampeonas del mundo, pero en el segundo tiempo el equipo entrenado por René Simões se fue haciendo con el dominio del partido y se llevó la merecida victoria con un gol de Pretinha (1-0).

Sin duda, en la final las brasileñas se volvieron a superar. Su juego agresivo y de cuerpo a cuerpo planteó serios problemas a las estadounidenses. Tras el empate de Pretinha incluso parecía que Brasil se llevaría la victoria ante un combinado norteamericano que empezaba a tambalearse. A Cristiane y a Pretinha no les sonrió la fortuna en dos remates que estrellaron en el palo. Las brasileñas incluso llegaron a dominar en la prórroga frente a unas estadounidenses que cada vez parecían más cansadas. Finalmente no se pudieron llevar el premio y las estadounidenses se hicieron con la medalla de oro.

Cada vez más igualdad en la elite

El Torneo Olímpico de Fútbol femenino ha demostrado a las claras que las jerarquías establecidas ya pertenecen al pasado. Así lo revelan también las cifras: si en la Copa Mundial del Fútbol Femenino de la FIFA EE UU 2003 el marcador de casi la mitad de los partidos (15 de 32) reflejaba una diferencia de tres goles o más, en Atenas la proporción bajó al 20 por ciento (4 de 20).

Las australianas llegaron por primera vez a cuartos de final de un torneo importante, mientras que Japón y Nigeria plantearon serios problemas y tan sólo cayeron por la mínima (1-2) en sus partidos de la ronda de los últimos ocho frente a Estados Unidos y Alemania respectivamente. Las japonesas, en particular, mostraron sus progresos en la victoria inicial por 1-0 frente a Suecia, y las africanas también dejaron constancia de que la distancia con las grandes potencias del fútbol femenino se va reduciendo, al vencer a Japón y perder únicamente por un marcador ajustado contra Suecia y Alemania.

México también se clasificó para cuartos de final, pero sucumbió ante unas brasileñas claramente superiores. A pesar de que tanto Alemania como Suecia se encontraron con el contratiempo de las lesiones en los prolegómenos del torneo, ambos combinados acabaron entre los cuatro primeros clasificados. Ahora habrá que seguir con atención la renovación del equipo estadounidense, que no podrá contar con cinco de sus puntales como Hamm, Foudy, Chastain, Lilly y Fawcett. Grecia, el equipo anfitrión, ha podido comprobar su nivel y definir los aspectos de su juego, que tratará de mejorar en el futuro.

La selección china, a su vez, decepcionó. Encajó una dura derrota inicial frente a Alemania por 0-8. Así las cosas, parece que el corte que se produjo tras la Copa Mundial del Fútbol Femenino EE UU 2003, junto con la inclusión de nuevas jugadoras jóvenes, no ha dado los resultados esperados. No cabe, sin embargo, la menor duda de que China contará con un combinado de garantías de cara a la próxima Copa Mundial de Fútbol Femenino de la FIFA 2007 que, de hecho, se disputará en su país.

Marta: joven, rápida, fuerte

Si durante el año la joven brasileña de 18 años ya había dado muestras de su calidad, el Torneo Olímpico de Fútbol femenino le sirvió para consagrar la clase que atesora a su corta edad. A pesar de su juventud, esta delantera de 1.60 metros de estatura se ha convertido en el cerebro del equipo y deleita con su juego. En la final, contra Estados Unidos, volvió a poner en serios aprietos a la zaga estadounidense con sus rápidas internadas, por no hablar de las numerosas asistencias que brindó a sus compañeras Pretinha y Cristiane. Marta se caracteriza por una técnica depurada y unas grandes cualidades individuales, y destaca además por su juego en equipo. Hace pocos meses ganó la Copa de la UEFA con su club, el Umeå sueco. En el Torneo Olímpico de Fútbol femenino contribuyó decisivamente a que su selección llegase a la final. A lo largo del torneo marcó tres goles, contra Australia, Grecia y México. Habrá que seguir con atención la evolución de esta joven brasileña.

Participantes:
Alemania, Australia, Brasil, China, Estados Unidos, Grecia, Japón, México, Nigeria, Suecia

Estadios:
Tesalónica (estadio Caftansóglio), Volos (estadio Pantesálico), Heracçklion (estadio Pancritio), Atenas (estadio Karaiskaki), Patras (estadio Pampeloponésaco)

Goles marcados:
55 goles en 20 partidos (media de 2.75 goles)<

Máxima goleadora:
Cristiane (BRA) y Birgit Prinz (GER) con cinco goles cada una

Asistencia global:
28,864

Media de asistencia:
4,123