Tras imponerse a Brasil en la final de Pekín 2008, Estados Unidos consiguió su tercera medalla de oro en cuatro ediciones del Torneo Olímpico de Fútbol femenino.
El gigante se tambaleó, pero finalmente no cayó. Y es que
Estados Unidos conquistó su segunda medalla de oro, tras Atlanta
1996. En una final trepidante, las jugadoras entrenadas por April
Heinrichs se impusieron por la mínima y en la prórroga al combinado
de Brasil (2-1).
Si hay un dato para destacar en la edición 2000 del Torneo
Olímpico de Fútbol Femenino, es el juego limpio con que se
desarrolló la competición. Ocho seleccionados en búsqueda de una
medalla dorada, dieciséis partidos... i y ninguna expulsión! Sin
dudas, las protagonistas respetaron a fuego el espíritu de los
Juegos Olímpicos.
No hubo tiempo para celebrar un torneo de clasificación, por
lo que se eligió a los ocho mejores equipos de la Copa Mundial
Femenina de 1995 para participar en el Torneo Olímpico (lo que
significó que los equipos de África y Oceanía no pudieron
participar).