
Alemania revalidó su título de campeona de la Copa Mundial
Femenina de la FIFA y consolidó su prestigio como gran potencia de
la disciplina con su impecable victoria por 2-0 contra una
selección de Brasil en plena forma, que había arrasado de camino a
la gran final. La selección germana, con una regularidad digna de
encomio, se ha convertido así en el primer equipo que defiende con
éxito su corona de reina del mundo. Pero ésa es sólo una de las
muchas marcas que establecieron las campeonas de China 2007.
El partido por la medalla de oro de China 2007 entre Alemania
y Brasil ha sido la primera gran final de la Copa Mundial Femenina
de la FIFA que ha puesto frente a frente a un equipo sudamericano y
a uno europeo. Alemania, la representante de la UEFA, llegó al
partido con el mejor registro defensivo de esta fase final (0 goles
recibidos en cinco partidos) para enfrentarse a un combinado de
Brasil que había ofrecido un festival de goles en el torneo: un
total de 17, incluidos los cuatro que horadaron la meta de Estados
Unidos en semifinales.
El igualado choque entre regularidad y solidez defensiva
contra olfato y virtuosismo ofensivo terminó con una victoria para
las defensoras del título. El demoledor gigante alemán, bajo la
dirección de Silvia Neid, sacó del partido con su contundencia al
combinado plagado de estreallas de Jorge Barcellos. En especial,
las alemanas ataron en corto a la mediapunta brasileña Marta, hasta
el punto de que la dotada goleadora no acertó a disparar a puerta
con peligro ni a trenzar ninguna jugada eficaz con sus compañeras.
El gol de Birgit Prinz en el minuto 52 asestó un duro golpe a las
esperanzas de las aspirantes, y la desventaja las obligó a jugar a
la defensiva. Las sudamericanas vieron la luz y la forma de meterse
de nuevo en el partido tan sólo 12 minutos más tarde, cuando la
árbitra pitó a su favor la pena máxima. Sin embargo, la portera
alemana atajó el lanzamiento de Marta desde el punto de castigo, y
Simone Laudehr anotó el segundo gol de Alemania en el minuto 86 y
echó por tierra las esperanzas de Brasil de remontar el partido.
Alemania conquistó el título del mundo sin haber recibido ni
un solo gol en seis partidos, una gesta fruto de la eficacia de una
retaguardia comandada por la portera Nadine Angerer, que ha
establecido un nuevo récord en el certamen. El recital que ha
ofrecido la arquera alemana a lo largo de esta fase final le ha
servido para pulverizar un récord que había permanecido imbatido
desde la Copa Mundial de la FIFA 1990, cuando el italiano Walter
Zenga mantuvo su puerta a cero durante 517 minutos.
En el otro extremo del campo, la ganadora del Balón de Plata
adidas de esta edición, Birgit Prinz, conseguía otra marca. La
máxima goleadora de la selección alemana había contribuido
decisivamente a la victoria de su equipo por 3-0 contra Noruega en
las semifinales para convertirse en la primera jugadora de la
historia que diputaba tres grandes finales. Prinz, proclamada en
tres ocasiones Jugadora Mundial de la FIFA, propulsó a su equipo a
la victoria en el último partido de la edición de 2003 y participó
en la final de 1995, donde conoció la derrota a manos de Noruega.
Con una puntería que no la abandona y una facilidad increíble para
marcar goles decisivos en momentos cruciales, la ariete de 29 años
de edad se ha convertido en un magnífico ejemplo a seguir para las
muchas estrellas en ciernes que han despuntado en China 2007.
Brasil consolida su prestigio
Sin lugar a dudas, entre lo más destacado de la
Copa Mundial Femenina de la FIFA de este año destaca el virtuosismo
y la magia en ataque de una selección brasileña abanderada por la
emblemática Marta. La Jugadora Mundial de la FIFA del año 2006
embelesó a los espectadores con sus regates mágicos y, como premio,
se llevó la Bota de Oro y el Balón de Oro adidas.
Brasil cosechó los aplausos de aficionados y expertos con su
estilo de juego arrebatador y apasionante, aunque posiblemente haya
sido su falta de experiencia lo que le ha costado el título. Los
usuarios de
FIFA.com decidieron con sus votos que el conjunto
auriverde había sido el equipo más espectacular y que más
entretenimiento les ha proporcionado en todo el torneo. Brasil
recibió el 42.12% de los votos, mientras las alemanas seguían de
lejos su estela con el 18%. Pese a que la
Canarinha perdió en la final contra la defensora del
título, su potencia ofensiva quedó irrefutablemente demostrada en
las estadísticas del partido: 57% de posesión del balón, 14
disparos a puerta y 5 saques de esquina.
En cuartos de final, las brasileñas habían permitido que la
correosa selección australiana se metiera de nuevo en el partido y
anulara su ventaja inicial de dos goles, pero Cristiane disparó
desde lejos un trallazo en el minuto 75 que otorgó la victoria a su
equipo y una cita con Estados Unidos en semifinales. En su
penúltimo obstáculo, la
auriverde ofreció una muestra de la devastadora potencia
de su artillería para meterse en el bolsillo un triunfo por 4-0 (la
derrota más abultada que hayan recibido jamás las estadounidenses,
máximas favoritas durante los preliminares del torneo) y su primer
pasaporte a la gran final de la Copa Mundial Femenina de la FIFA.
El segundo gol de Marta en aquel partido, un preciso regate de
tacón seguido de un disparo a puerta muy bien colocado, es una de
las imágenes de jugadas destacadas del certamen que más veces se ha
reproducido.
Las estrellas de la AFC, nervio y agallas
Como atestiguan los despliegues de poderío de
equipos como la RDP de Corea, Australia e Inglaterra, las 16
selecciones participantes en la edición de este año han ofrecido
una competición más pareja que nunca.
En especial, las cuatro representantes de la Confederación de
Fútbol Asiática demostraron que tienen la mentalidad precisa para
resistir con aguante y coraje frente a los mejores equipos del
mundo. Ya fuera el empuje de la RDP de Corea para remontar el
partido e igualar a 1-1 con Estados Unidos, o el agónico gol del
empate de Japón en su choque con Inglaterra, las selecciones de
Asia demostraron su capacidad para arrancar resultados a la
adversidad. Y después está Australia, que esperó hasta el tiempo
añadido al final de su último partido de grupos, contra Canadá,
para clasificarse para cuartos de final. En la fase eliminatoria,
las
Matildas propinaron un buen susto a Brasil, pero su camino
se vio truncado tras el gol de Cristiane en los últimos minutos del
encuentro. El vertiginoso juego de combinaciones y el talante
inquebrantable de las australianas han causado sensación en esta
fase final.
Las esperanzas que albergaba Estados Unidos de ceñirse su
segunda corona mundial se hicieron añicos en semifinales, pero al
final consiguió auparse al tercer peldaño del podio. Kristine
Lilly, su veterana delantera, se convirtió en la única jugadora que
ha disputado las cinco ediciones de la Copa Mundial Femenina de la
FIFA, y su máxima goleadora, Abby Wambach, se hizo con la Bota de
Plata adidas. Por su parte, Canadá no consiguió superar la fase de
grupos por culpa tan sólo del gol con el que Australia empató en el
tiempo añadido su último y decisivo encuentro de la primera ronda.
Fue un golpe demasiado cruel para las
Canucks y el punto culminante de un partido jugado con
mucho aplomo, cuyo resultado muy pocos se habrían aventurado a
predecir.
Naciones participantes:
Alemania, Argentina, Australia, Brasil, Canadá,
Dinamarca, Estados Unidos, Ghana, Inglaterra, Japón, Nigeria,
Noruega, Nueva Zelanda, RDP de Corea, RP China, Suecia
Primeros clasificados:
1. Alemania
2. Brasil
3. Estados Unidos
4. Noruega
Sedes y estadios:
Estadio de Fútbol de Hongkou (Shanghai), Estadio del Centro
Olímpico (Tianjin), Centro Deportivo (Chengdu), Estadio del Dragón
(Hangzhou), Centro Deportivo (Wuham)
Cantidad de goles marcados:
111 (media de goles/partido: 3.47)
Máximas goleadoras:
7 goles: Marta (Brasil)
6 goles: Wambach (Estados Unidos)
6 goles: Ragnhild Gulbrandsen (Noruega)
Asistencia total de público:
1,190,971
Asistencia media de público:
37,218



