Hace cuatro años dos jovencísimas brasileñas empezaban a brillar en el panorama internacional en la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2003. En poco tiempo, Marta y Cristiane se convirtieron en el dueto atacante indiscutible de la Seleçao. Al margen de su indudable calidad individual, su asombrosa complicidad sobre el césped resulta letal para las defensas rivales. Ya lo han demostrado China 2007 donde ocupan puestos destacados en la tabla de goleadoras.

El jueves las dos delanteras se enfrentarán a Estados Unidos, en un partido que va camino de convertirse en clásico. Si ahora está en juego un puesto en la final, hace dos años una cita similar decidió la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.

¿Ánimo de revancha en el vestuario canarinho? "Siempre te da ese gustito jugar contra Estados Unidos. La final de Atenas fue un partido electrizante y tuvimos muchas ocasiones para ganar aunque no lo conseguimos. Ese día la suerte estaba de su lado. Pero confío en que este jueves la balanza caiga de nuestro lado y podamos ganar", confiesa Marta a FIFA.com.

En los días previos a la semifinal, las brasileñas trabajan en pulir sus propios defectos, sin pensar excesivamente en el rival. "La preocupación es subsanar nuestros errores. Las australianas hicieron dos goles en dos equivocaciones nuestras y eso no puede volver a pasar porque puede definir un partido. Teníamos un resultado muy positivo, con dos goles de diferencia, y por tonterías nos complicamos la vida. Pero eso nos ha servido para espabilarnos y darnos cuenta de que no podemos fallar de esa forma. Tenemos que mantener la concentración en el juego", analiza la incombustible número 10.

Su compañera corrobora sus palabras. "Creo que tenemos que enfrentarnos a las americanas con tranquilidad. En el último partido tuvimos un par de errores graves porque no supimos mantener la calma. Debemos tener más paciencia sobre el césped", nos dice Cristiane.

Viejos conocidos
Después de 22 enfrentamientos en los que Brasil sólo ha logrado una victoria (en 1997) y tres empates, las canarinhas desean fervientemente empezar cambiar la historia y han estudiado bien a sus contrincantes. "Tenemos que prestar mucha atención a los balones aéreos que buscan a (Abby) Wambach, una jugadora muy alta. También a los disparo lejanos y las jugadas a balón parado", explica Cristiane.

"Desde hace muchos años mantienen una forma de jugar muy similar. Algunas jugadoras importantes del equipo olímpico se han retirado, pero eso no influye mucho en su calidad. El nivel del fútbol americano sube cada año", advierte Marta.

Tampoco la escuadra brasileña ha cambiado mucho desde la cita olímpica. "Teníamos a un equipo muy fuerte en Atenas y aquí está prácticamente la misma base. Pero hemos mejoramos un poco", añade.

La Jugadora Mundial de la FIFA 2006, que no deja de batir marcas, se convirtió en la máxima goleadora de Brasil en la Copa Mundial tras anotar el penal en cuartos ante Australia. Suma 5 en esta edición y 8 en sus dos participaciones, con lo que superó a la legendaria Sissi (7). "Para mí es una alegría conseguir goles y contribuir a que el equipo siga sumando victorias. Pero lo más importante es el trabajo colectivo, y la fuerza de voluntad que las jugadoras están mostrando en cada partido me hace confiar en que podemos conseguir un objetivo mayor: llegar a esa final y ganarla", asegura con ambición.

Espontánea y muy expresiva, la jugadora del Umea sueco conserva la misma humildad y el espíritu crítico que el primer día. "Estoy satisfecha con mi rendimiento. Lógicamente, después de algún partido a veces reflexiono yo sola que podría haber hecho un poco más. Es un pensamiento fugaz porque a lo mejor no era mi día. Pero sé cual es mi nivel y sigo intentando mejorar en cada partido". Su afán de perfección se detecta en cada entrenamiento, con los aspavientos de frustración que no puede evitar si falla un gol o pierde un pase...

Cristiane, más tímida y contenida, parece más contagiada de la disciplina de su club alemán, Wolfsburgo. Aún así, sus ojos transmiten el inmejorable estado de ánimo con el que afronta el torneo en el que ya ha marcado 4 dianas. "Estoy feliz con mi rendimiento, especialmente tras haber logrado el gol que nos clasificó para semifinales. Me encanta ayudar al equipo con mis goles pero creo que ahora es necesario poner los pies en el suelo y afrontar con tranquilidad a los Estados Unidos que es un equipo espectacular", añade con cautela.

Respeto por el rival pero no miedo. "Vamos a darlo todo para conseguir esa victoria. No tengo ningún miedo. Estamos muy concentradas y muy centradas en nuestro único objetivo, levantar la Copa", aventura Marta con la determinación de sacarse esa espinita clavada.