"Vamos a poner a las once jugadoras a su alrededor", bromeó el seleccionador Grey Ryan cuando le preguntaron cómo pensaba anular a Marta, la virtuosa delantera brasileña. Ryan hizo estas declaraciones el sábado pasado, justo después de que su equipo se impusiera a Inglaterra por 3-0 en cuartos de final. Sin duda, en aquel encuentro había encontrado una solución más plausible a ese problema, que resultará decisiva en el intento de las estadounidenses por superar las semifinales de esta Copa Mundial Femenina de la FIFA.

La respuesta a la pregunta es, en realidad, muy corta, de tan sólo dos palabras: Leslie Osborne. Con su pertinaz empeño durante China 2007, la mediocampista estadounidense ha conseguido pararle los pies a la capitana de Suecia, Victoria Svensson, y a la delantera inglesa Kelly Smith.

"El trabajo de Osborne ha sido esencial en ambas victorias", comentó Ryan sobre la aportación de la jugadora en el partido del sábado. "Le encargamos que se convirtiera en la sombra de Kelly Smith siempre que ésta se encontrara en situación de recibir el balón", explicó. "Creo que Leslie hizo un trabajo estupendo y consiguió contener a Smith, en la medida en que es posible contener a una jugadora de su calidad".

Dos días después, se oyeron los elogios que otro miembro de la selección de Estados Unidos dedicaba a Osborne. En aquella ocasión fueron los de la defensa Stephanie López durante unas declaraciones concedidas a la prensa en el hotel de Shanghai donde se hospedaba el grupo. López ofreció una valoración prolija, generosa y muy clara sobre los méritos de la esforzada mediocampista de contención: "gran capacidad de trabajo", "enorme energía", "constancia y continua vigilancia", "aguante y perseverancia" formaban parte de la larga lista de elogios.

Esas alabanzas ayudaron sobre todo a arrojar más luz sobre esta resuelta joven de 24 años, nacida en Brookfield, Wisconsin. Osborne, compañera de Shannon Boxx en la medular del equipo estadounidense, se expresó en términos más modestos al analizar su propia labor para los periodistas. "Procuro mantenerme en todo momento entre el balón y la jugadora, de modo que, cuando intenten enviarle el balón, sea yo quien llegue antes, consiga despejarlo de cabeza o interceptarlo. Después, contengo su avance y espero a que una compañera me apoye en el marcaje o se siga ejerciendo presión sobre ella", explicó. "Ademas, aprovecho que tengo las piernas largas para interponerme en sus regates".

Una dura prueba
Osborne, una de las integrantes del equipo que conquistó el Campeonato Mundial del Fútbol Femenino Sub-19 de la FIFA en 2002, accedió a la selección femenina absoluta en 2006 y tuvo la oportunidad de exhibir su talento durante una ausencia de Boxx por una operación de rodilla. "Nos entendimos a la primera", comentó acerca de una asociación que Lori Chalupney, otra compañera en el mediocampo, describe con las palabras "sólida como un roca". No obstante, esta compenetración pasará por una dura prueba el jueves, cuando las pupilas de Ryan se enfrenten a Brasil en Hangzhou. Es más que probable que a Osborne le toque marcar a Marta, máxima goleadora ex aequo de esta fase final, con 5 goles. "Si me corresponde a mí, procuraré hacer lo mismo que con las otras dos (Svensson y Smith): evitar por todos los medios que Marta entre en juego. Nada especial".

¿Nada especial? Como ella misma sabe muy bien, no va a resultarle tarea fácil. "Las brasileñas son muy buenas", añadió Osborne. "Se van mucho arriba, tienen muy buenas individualidades y todas contribuyen al ataque. Combinan muy bien y son muy fuertes. Llegarán al partido dispuestas a no ceder ni un ápice. Brasil tiene jugadoras fantásticas en todas las demarcaciones, pero está claro que Marta es especial. Es muy rápida y avanza con el balón pegado a los pies. Sabe jugar la pelota y, además, es capaz de recuperarla siempre. Cuando recibe un balón, ya nadie puede detenerla; es demasiado lista. Siento un gran respeto por su juego".

Osborne participó como suplente en el amistoso de junio con Brasil, que ganó Estados Unidos por 2-0, y en el que no jugó Marta. Las estadounidenses guardan buenos recuerdos de aquel partido. El martes, poco antes de que el grupo se montara en el autocar que lo llevaría a Hangzhou, el seleccionador Ryan se refirió a aquel choque como "muy sucio", pero Osborne lo describió de una forma mucho más diplomática. "Las brasileñas nos cortaron continuamente las jugadas, en eso hicieron un trabajo estupendo. No pudimos mantener nuestra acostumbrada circulación del balón porque las teníamos pegadas a nosotras continuamente", manifestó.

Como Svensson y Smith pueden atestiguar, también Osborne sabe lo suyo sobre cortar balones al rival. La mediocampista admite que le encanta el lado más físico del juego. "Me crié en Wisconsin; me crié en la tierra de las entradas en plancha, con tanto barro y tanta lluvia. Jugaba siempre con los chicos, porque en Wisconsin no había muchas niñas que les diera por el fútbol". Está claro que, si las cosas vuelven a ponerse "sucias" el jueves, Osborne no andará muy lejos del meollo.