El peligro se llama Abby Wambach. La delantera estadounidense será uno de los principales quebraderos de cabeza de la zaga auriverde en la semifinal de esta Copa Mundial Femenina de la FIFA China 2007, y no sólo por su buen rendimiento en este torneo. Muchas de las jugadoras brasileñas todavía tienen pesadillas con aquel remate de cabeza de la atacante de 1,81 m. de estatura que las derrotó en la final de los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.

Quizá por eso, uno de los últimos entrenamientos de la selección canarinha antes del partido del jueves se centró en las jugadas a balón parado, especialmente los saques de esquina. Así fue como la jugadora de la Universidad de Florida hizo trizas el sueño olímpico auriverde.

"Fue una jornada muy triste. Creo que me pasé tres días llorando y recordando cada jugada... Ahora con el tiempo te alegra pensar que tienes una medalla de plata olímpica en casa, pero prefiero olvidar aquella derrota", asegura con un mohín la portera Andreia. "Desde que estoy en la portería de la selección nunca he logrado vencerlas, siempre derrotas por la mínima en estos últimos ocho años... Pero estoy segura de que esta vez será diferente".

Ése es el ánimo que se respira en la concentración sudamericana que cuenta con nueve jugadoras que fueron titulares en aquel partido. Otras cinco fueron suplentes aunque tanto Renata Costa como Maycon disfrutaron de algunos minutos.

En la caseta estadounidense continúan 7 titulares de aquel partido y 3 suplentes. La portera Briana Scurry, que se perfila como sustituta de Hope Solo para el partido de semifinales, estuvo bajo los palos en el estadio Karaiskaki. "Aquel fue el encuentro más reciente y realmente importante entre los dos equipos y creo que cualquiera que lo viese, no lo olvidará fácilmente. Yo estaba tremendamente excitada al final del partido. Nos encontramos con una gran selección brasileña, que jugó de maravilla aquel día. Y nosotras también. Por eso fue una batalla increíble. Cualquiera de los dos equipos hubiese sido un justo campeón del torneo, sin duda", recuerda la guardameta.

"Tenemos que reconocer el mérito de Brasil en los Juegos Olímpicos y en su pasado reciente. A nosotros nos ha ido bien contra este equipo, que tiene un gran talento. Aunque la estadística está de nuestra parte, en la final olímpica ellas jugaron tremendamente bien y tuvimos mucha suerte de salir vencedores", asegura el actual técnico de las barras y estrellas Greg Ryan.
Seguro que Cristiane comparte la impresión de que la suerte no estuvo de su parte aquella jornada. En el minuto 78 estrelló un disparo en el larguero que podía haber significado la victoria.... "¡Ja!", recuerda con una risa lastimera, "de vez en cuando me viene a la cabeza aquella jugada pero ahora va a ser diferente. Esta vez si tengo la oportunidad va a entrar", asegura a FIFA.com.

"No, yo no quiero hablar de venganzas. Sólo quiero un partido de fútbol alegre y entretenido", insiste por su parte el técnico Jorge Barcellos, que ya sabe lo que es ganar a los Estados Unidos ocupando el banquillo brasileño. Fue en el partido por el tercer puesto de la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA Rusia 2006. Bajo una intensísima lluvia en el estadio Lokomotiv de Moscú, las auriverdes se impusieron a las norteamericanas en los lanzamientos de penal después de empatar 0-0 en el tiempo reglamentario.
Por si acaso, las últimas sesiones de entrenamiento en Hangzhou terminaron con los ensayos desde el punto fatídico.