Aunque en China 2007 no han faltado las alineaciones sorprendentes, la que más asombro ha causado es la decisión de Greg Ryan de sustituir a Hope Solo por Briana Scurry bajo los tres palos con motivo del duelo de semifinales de mañana frente a Brasil.
La confirmación de esa inesperada medida por parte de Ryan ha creado un cierto revuelo esta tarde en Hangzhou. El seleccionador norteamericano ha recibido un auténtico aluvión de preguntas acerca de las implicaciones que podría tener prescindir de quien hasta ahora ha venido siendo su meta titular. El desconcierto inicial es comprensible, ya que Solo, después de todo, ha mantenido su portería a cero en los tres últimos partidos del torneo y, al margen de un traspié aislado en su estreno, ante la RPD de Corea, ha demostrado ser una de las arqueras más fiables del certamen.
Ryan, no obstante, se ha esforzado en recalcar que este cambio tan calculado no debe interpretarse como un desprecio a Solo, sino como un homenaje a la mujer que va a reemplazarla. Y en su defensa, hay que decir que Scurry no es en absoluto la típica suplente. De hecho, muy pocas sustitutas cuentan con la experiencia de tres Copas Mundiales Femeninas de la FIFA, todas ellas como titular, por no mencionar los 162 encuentros con la selección absoluta y las medallas de oro tanto en esta competición como en los Juegos Olímpicos de 1996 y 2004.
Se da también la circunstancia de que Scurry es una de las porteras con mejores reflejos del mundo, un atributo fundamental para que su entrenador haya decidido recurrir a ella contra Marta, Cristiane y compañía.
"Nunca he considerado a Bri como una mera reserva", insiste Ryan. "No he visto jamás una portera tan buena ante los disparos desde lejos, deteniéndolos o despejándolos, ni de tantos reflejos en lanzamientos dentro del área, ni tampoco un equipo que provocase tantas situaciones de ésas como Brasil".
"Hace muchos meses, hablé con Bri y le dije que pensaba que era la que mejor se adaptaba a algunas selecciones con las que podíamos coincidir en el Mundial, y Brasil era una de ellas. Sólo hay que fijarse en lo sucedido cuando nos enfrentamos a las brasileñas en junio, o verla entrenarse un día sí y otro también, para comprender por qué he tomado esta decisión. Bri ha ganado las dos últimas veces que jugamos contra Brasil, y opino que tiene una confianza altísima para saltar al campo y hacerlo de nuevo".
"Una verdadera afinidad"
Es poco probable que la magnitud del reto vaya a asustar a
una futbolista que, el 10 de junio de 1999, allanó magníficamente
el camino para que Brandi Chastain transformase el penal que dio a
las suyas la Copa Mundial Femenina de la FIFA, al detener el tiro
de la china Liu Ying. Si bien en los últimos compromisos ha
desempeñado un papel secundario respecto a Solo, la veterana
jugadora del Atlanta Beat explica a
FIFA.com que aguardaba la llamada de Ryan con
tranquilidad, pero expectante.
"Estaba esperándolo, sí", confiesa. "He estado esforzándome en los entrenamientos, no perdí la concentración, y ahora estoy deseando que llegue el partido. Por el motivo que sea, parece que Brasil es una selección que se me da bien. No me fijaba en los resultados pensando 'si esto ocurre y ganan, entro'. Sinceramente, quería que mi equipo se clasificara. Pero cuando sucedió y se supo que el rival en semifinales era Brasil, sí, tuve la corazonada de que a lo mejor iba a jugar".
La alegría de una jugadora, por supuesto, supone inevitablemente la tristeza de otra, y Ryan admite que a Solo le ha contrariado su decisión. "Lo extraño sería que no estuviese decepcionada". Sin embargo, a pesar de que el seleccionador no ha querido confirmar si la portera de 26 años actuaría en la final en caso de victoria, Scurry insiste en que estas dos compañeras que compiten por un puesto mantienen una relación a toda prueba. "Pase lo que pase, a Hope y a mí no nos afectará", dice. "Además del típico vínculo de las porteras, las dos perdimos a nuestros padres hace poco, y eso ha forjado una verdadera afinidad entre nosotras".
En cuanto a Ryan, concluye diciéndoles a quienes juzgan este cambio un riesgo innecesario que él tendrá la conciencia tranquila independientemente de cuál sea el resultado del encuentro. "Como entrenador", señala, "siempre me he preguntado qué puedo hacer para que mi equipo tenga las mayores posibilidades de ganar el próximo partido. Creo que ahora lo he hecho, y si acaba siendo un error, lo asumiré, porque estoy convencido de que Bri es la portera más capacitada para ayudarnos a vencer a Brasil".
El mundo está ahora a la espera de saber si Ryan acierta con esa decisión.




