Kerstin Stegemann sonreía complacida. Había disfrutado como nunca de la victoria de su equipo contra Noruega por 3-0 en la semifinal de la Copa Mundial Femenina de la FIFA China 2007. Y no le faltaban motivos. La jugadora alemana acababa de cuajar 90 minutos prácticamente impecables en su posición de lateral derecha y había contribuido decisivamente a que las vigentes campeonas mundiales se aseguraran su presencia en la gran final. Además, la popular integrante de la selección de Silvia Neid subió al marcador el 2-0 con un gol que puso el partido muy cuesta arriba para el rival, y volvió a dejar claro que es una de las jugadoras más resolutivas del combinado alemán.
"Me llevé una enorme alegría al marcar por fin un gol importante", declaró Stegemann a FIFA.com tras el choque contra las escandinavas en Tianjin. "Y lo más gracioso de todo es que en el autocar de la selección, de camino al estadio, les comenté a las compañeras que seguro que hoy marcaba un gol". Por eso, el equipo reaccionó con especial alegría cuando la jugadora de 29 años envió al fondo de las mallas, previo rebote en una defensa rival y en el segundo palo, el balón que le había cedido una sensacional Birgit Prinz. Por fin, Stegemann, una futbolista con gran capacidad de trabajo que se entrega al máximo sobre la cancha, ha recibido el debido reconocimiento a su importante labor. Sin duda, un motivo de alegría para todos.
Un deseo de cumpleaños hecho realidad
Para Stegemann tienen un significado muy especial
tanto la victoria de este miércoles contra las noruegas, que
abandonaron el terreno de juego en medio de una gran frustración,
como el consiguiente pase de Alemania a la gran final, tras su
actuación casi perfecta en toda la competición. La lateral derecha
cumple 30 años el próximo sábado, es decir, un día antes de la
final de la Copa Mundial, que se celebrará en Shanghai. La victoria
por 3-0 ha sido un maravilloso regalo de cumpleaños. "Antes
del partido, comenté a mis compañeras que sólo tenía un deseo:
jugar la final", declaró Stegemann a
FIFA.com, con un brillo especial en la mirada. Por
el momento, su deseo está prácticamente cumplido.
Poco le importa a Stegemann no celebrar una fiesta de cumpleaños tradicional. Está claro que las jugadoras necesitan mantener la tensión y concentrarse al máximo ante la cita inminente, en la que Alemania se jugará el título con Brasil o Estados Unidos. "Sinceramente, no puedo imaginarme una fiesta más bonita. Ya habrá tiempo después para otras celebraciones, especialmente si conseguimos defender el título con éxito".
Todo dependerá del estado de forma
No cabe duda de que las alemanas tienen todo el
derecho a afrontar esta final con un gran optimismo, tras sus dos
contundentes victorias consecutivas por 3-0, contra la RDP de Corea
(uno de los equipos favoritos del torneo) y contra Noruega. El
combinado de Neid no siempre ha convencido al máximo con su juego,
pero sí ha sabido estar en su lugar en los momentos cruciales. Y,
por encima de todo, hasta el momento ningún equipo ha sido capaz de
quebrar la defensa alemana, con Stegemann como baluarte.
A pesar de todo, la defensora, internacional en 164 partidos y titular indiscutible en los cinco partidos disputados en China 2007, se muestra cautelosa, y en sus palabras no asoma ni una pizca de arrogancia. "El partido contras las coreanas reforzó la moral del equipo e incrementó la confianza en nuestras propias fuerzas, pero el de hoy nos la ha reforzado todavía más. Estoy completamente convencida de que podemos coronar con éxito nuestra defensa del título. No obstante, el resultado de la final dependerá del estado de forma con que ambos equipos lleguen al partido. Por lo tanto, tenemos que prepararnos para rendir al máximo", comentó Stegemann a FIFA.com.
O mejor dicho: en su cumpleaños no correrá el champán, pero lo pondrán a enfriar...





