Cuando el año pasado Steffi Jones decidió retirarse del fútbol internacional, algunos observadores temieron que la línea defensiva del vigente campeón, Alemania, se debilitara a raíz de esta pérdida en la Copa Mundial Femenina China 2007. Se llegó a pensar que la 111 veces internacional dejaría tras de sí un vacío difícil de llenar, especialmente por su maestría en las salidas con el balón jugado. Ahora que el conjunto de la seleccionadora Silvia Neid ha alcanzado la final de Shanghai sin haber recibido ni un solo gol, está claro que los críticos se equivocaron. Una de las principales artífices de este éxito ha sido Ariane Hingst, la nueva lugarteniente de la retaguardia germana.

"Creo que haber jugado cinco partidos sin conceder ningún gol lo dice todo", comentó la defensa de 28 años a FIFA.com con su habitual seguridad y simpatía. La única componente de la selección que milita en el Djurgarden IF sueco, tenía una explicación plausible para este fenómeno: "Todas nos apoyamos mutuamente y tenemos una gran confianza en las compañeras. En este sentido, 'Idschie' [ Nota de la Redacción: apelativo cariñoso de Renate Lingor] es una líder nata, que asume la responsabilidad de orientar a las jóvenes jugadoras".

Con confianza, pero con respeto por Brasil
Sin querer caer en la vanagloria, Hingst cree que el excelente rendimiento de la defensa alemana en China es la clave del éxito del equipo. Y sabe de sobra que precisamente esta cualidad será la que gozará de mayor demanda en la final contra las brasileñas, protagonistas de una impresionante exhibición ofensiva. "Creo que se ha podido observar una mejora continua en muchas de nuestras jugadoras en este campeonato. Y en el último partido en Shanghai trataremos de mejorar de nuevo".

La zaguera, internacional en 139 ocasiones, señaló que Alemania tiene muchas posibilidades de convertirse en la primera selección de la historia de la Copa Mundial Femenina de la FIFA que consiga defender satisfactoriamente el título, aunque no se atrevió a proclamar tajantemente el éxito de la misión. Sin embargo, declaró lo siguiente: "Sería exclusivamente culpa nuestra si no logramos revalidar el título".

"La final no será un paseo"
No obstante, la berlinesa añadió que tienen muchos motivos para afrontar con total confianza y seguridad en sí mismas la cita final contra Marta y compañía. Si bien es cierto que en semifinales las brasileñas zarandearon por 4-0 a Estados Unidos, la bicampeón mundial, no lo es menos que las dos victorias alemanas por 3-0 contra los otros favoritos del torneo, la RDP de Corea y Noruega, son argumentos comparables.

"En cualquier caso, con esos resultados hemos infundido un gran respeto en nuestro último rival. Pero está claro que la final no será ningún paseo", advirtió Hingst a FIFA.com, y añadió resuelta: "Este partido contra Brasil, esta final, es una enorme oportunidad para muchas de nosotras". En efecto, es una ocasión única de hacer historia.