"Portento" es una palabra que describe a la perfección tanto a Birgit Prinz como a Marta. La gran final de China 2007 reunirá a dos de las futbolistas más virtuosas del planeta: la alemana, elegida Jugadora Mundial de la FIFA en tres ocasiones, y la brasileña, que actualmente ostenta ese galardón.
Prinz y Marta han sido protagonistas de gestas goleadoras similares y harto conocidas, aunque sus estilos de juego no pueden ser más dispares, ya que ambas son dignas herederas de la tradición y los preceptos que han marcado a lo largo de la historia los números que lucen orgullosas en el dorsal de sus camisetas. La primera es la máxima exponente de un número 9 en su estado más puro: veloz, fuerte e inteligente; artífice de fulgurantes y escurridizas carreras, conquistadora de posiciones perfectas; dominante en el aire y directa sobre el suelo; poseedora de una capacidad excepcional para obligar al rival a cometer errores y para crear ocasiones de la nada.
"Es sencillamente la mejor jugadora en su
demarcación", atestiguó Bjarne Berntsen, el seleccionador de
Noruega, después de presenciar cómo Prinz orquestaba la derrota de
las escandinavas en semifinales (3-0). La entrenadora de la
delantera, Silvia Neid, coincide plenamente. "Birgit es
increíblemente importante para nosotras, porque es capaz de dar la
vuelta a un partido y hacérselo suyo", declaró.
Marta es la encarnación del clásico número 10 que tan
frecuentemente ha brillado en la selección masculina brasileña.
Incomparablemente hábil, su arsenal de vistosos y casi imposibles
juegos malabares con el balón embelesa y cautiva a rivales y
público por igual. Si a todo esto añadimos su velocidad y su
facilidad para el gol, nos encontramos con una futbolista
arrolladora e imparable, que acaba de legitimar en China su
inconmensurable reputación de una vez por todas.
Greg Ryan, seleccionador de Estados Unidos, puede dar fe de
ello. Marta asumió a la perfección el papel de principal verdugo en
la derrota por 4-0 que infligió Brasil a la selección
estadounidense durante su enfrentamiento en las semifinales.
"Puse a dos jugadoras para marcar a Marta, pero ni siquiera
así. Es fantástica. Es una futbolista excepcional", afirmó.
Tampoco algunas figuras brasileñas de renombre han escatimado
elogios para la atacante de 21 años. "Por lo que Marta hace
sobre el terreno de juego, por sus regates, por sus disparos, posee
todas las cualidades de una gran futbolista", fue el veredicto
de Mario Zagallo, el seleccionador del Brasil campeón de la Copa
Mundial de la FIFA en 1970. Ronaldo, delantero del AC Milan,
comentó con vehemencia: "El nombre de Marta ya está en boca de
todo el mundo. Es una jugadora increíble".
Por lo tanto, el Estadio de Fútbol Hongkou de Shanghai se convertirá en escenario de un fascinante choque de estilos entre las estrellas más fulgurantes de ambos finalistas. La clave de la victoria habrá que buscarla en lo satisfactorio que sea el empeño de sus respectivas defensas para mantener a raya a la baza atacante más peligrosa del rival. ¿Conseguirán las brasileñas anular a la inquieta y combativa Birgit Prinz? ¿Lograrán las alemanas frenar la velocidad y el ritmo de Marta? Lo sabremos el domingo.


