China 2007 será la primera edición de la Copa Mundial Femenina de la FIFA en la que Australia competirá como representante de la Confederación Asiática de Fútbol (AFC). Las Matildas, como a menudo se conoce a la selección femenina australiana, están seguras, y con razón, de que en esta ocasión mejorarán sus actuaciones de ediciones pasadas.

Las australianas, con su total de tres apariciones en la Copa Mundial Femenina de la FIFA (en 1995, 1999 y 2003), son auténticas veteranas de esta cita mundial. Al clasificarse para la presente fase final en detrimento de naciones como Japón, la RDP de Corea o la República de Corea, el equipo de Tom Sermanni ha silenciado las voces críticas que sostenían que su presencia en las ediciones anteriores se debía exclusivamente a las carencias de sus rivales oceánicos.

Bajo la batuta de Sermanni, quien volvió a ocupar el cargo en 2005 tras ocho años de alejamiento de la selección, las Matildas poseen un grupo bien sólido de jugadoras de talento y muy atléticas, que siguen progresando sin cesar con cada competición disputada.

La líder indiscutible del equipo sigue siendo su eterna y emblemática capitana, Cheryl Salisbury, que ostenta el récord de goles y de participaciones con el combinado nacional. Salisbury, quien a sus 33 años todavía marca la pauta desde el centro de la defensa de Sermanni, posee experiencia en ligas extranjeras, concretamente en la japonesa y estadounidense, y ha formado parte de la selección australiana en las tres fases finales de la Copa Mundial Femenina que ésta ha disputado. No es la única veterana en las filas del equipo, pues Heather Garriock, Jo Peters y Rhian Davies rondan las 100 convocatorias.

Sermanni parece haber dado con la fórmula del perfecto equilibrio entre juventud y veteranía. Jóvenes como Sally Shipard, Collette McCallum y Kylie Ledbrook (participantes en el Campeonato Mundial del Fútbol Femenino Sub-20 de la FIFA Rusia 2006) formarán también parte de la expedición a China.

Las Matildas siguen resintiéndose de la falta de una liga nacional femenina que permitiría obtener experiencia y minutos de juego durante todo el año. Pese a todo, Salisbury está segura de que su equipo logrará superar este obstáculo.

"Estoy convencida de que tenemos la aptitudes necesarias para ganar esta Copa Mundial", ha asegurado la capitana. "Tenemos aptitudes para derrotar a cualquiera".

Clasificación
Australia compitió en la Zona Asiática por una de las dos únicas plazas de que dispone la AFC. Las australianas eran conscientes de que sólo un puesto en la gran final de su primera Copa Asiática Femenina les garantizaría el billete.

En aquella competición,disfrutaron de la ventaja de jugar en casa, en Adelaida, y del aliento de su propia hinchada. Australia impuso su ley desde el partido inaugural, donde logró una contundente victoria por 4-0 contra la República de Corea.

A continuación, se aseguró el pase a las últimas fases con victorias frente a Tailandia y Myanmar, y con un empate con la RDP de Corea. Se suponía que Japón presentaría en semifinales la prueba más difícil de superar, pero las anfitrionas se impusieron por 2-0 a las niponas con goles de Joanne Peters y Caitlin Muñoz.

Con aquella victoria, las australianas se metieron en el bolsillo el pasaporte para la Copa Mundial Femenina de la FIFA. En la gran final contra la RP China, las Matildas consiguieron la sorprendente ventaja de 2-0 en la primera parte, pero las Rosas de Acero lograron remontar el partido, cuyo tiempo reglamentado terminó en empate a 2-2. Al final, China ganó por 4-2 en la tanda de penales, gracias sobre todo al recital que ofreció bajo los palos la guardameta suplente Zhang Yanru.

Seleccionador
Ésta es la segunda vez en su carrera profesional que Tom Sermanni se pone al cargo de las Matildas, a las que ya dirigió entre 1994 y 1997. En esa etapa, la selección participó en la Copa Mundial Femenina de la FIFA Suecia 1995.

El escocés pasó la primera parte de su carrera como jugador en su país natal y en Inglaterra, pero se trasladó a Australia en 1983 para fichar por el Marconi. Aunque su acento delata sus orígenes, de los que se siente muy orgulloso, el respetadísimo seleccionador goza de la consideración de australiano honorario desde su llegada a la nación oceánica.

Su carrera como entrenador empezó con una temporada con el Cosmos de Canberra, entre 1984 y 1991. En aquellos siete años, la reputación de Sermanni subió como la espuma, hasta el punto de procurarle en 1994 el encargo de dirigir los destinos de la selección femenina australiana.

Esa primera etapa terminó tres años después. Sermanni prosiguió con su carrera en Estados Unidos, donde se hizo cargo del CyberRays de San José y del Power de Nueva York, equipos que jugaban en la extinta liga profesional de fútbol femenino del país, de la que fue elegido como uno de los tres mejores entrenadores.

En 2005, y tras una breve temporada en Malasia, regresó a Australia y a su antiguo puesto en la selección. Actualmente, tras guiar al equipo hasta la final de la Copa Asiática Femenina y a la Copa Mundial Femenina de al FIFA, donde Australia no goza de un historial glorioso, Sermanni se enfrenta al mayor reto de su carrera.

Palmarés en la Copa Mundial Femenina de la FIFA:

  • Australia no consiguió la clasificación para China 1991, la primera edición de la Copa Mundial Femenina de la FIFA.

  • Australia se clasificó para la Copa Mundial Femenina de la FIFA Suecia 1995, pero perdió sus tres partidos de la fase de grupos y terminó en el último lugar de la tabla de un grupo muy difícil, que incluía también a Dinamarca, China y Estados Unidos.

  • En la Copa Mundial Femenina de la FIFA 1999, Australia se anotó el primer punto de su historia en la competición gracias a su empate con Ghana, pero volvió a quedar eliminada tras perder los demás partidos del grupo, ante Suecia y China, ambos por 3-1.

  • En la edición de 2003, cayeron derrotadas ante Ghana y Rusia, pero empataron con la gran favorita del grupo, China, en su partido de despedida.

Hemos oído ...
"Como dijeron los Socceroos (en Alemania 2006), no vamos al Mundial a hacer bulto, queremos dejar nuestra impronta en la Copa Mundial y nuestro objetivo a subir al podio. No nos conformamos con mediocridades, aspiramos a ser la mejor selección del mundo y levantar al cielo el trofeo al final de la competición". Melissa Barbieri, guardameta australiana.