Allá por el año 1895 se disputó el primer partido de fútbol femenino registrado en los anales deportivos de Inglaterra. Justo cien años después, las futbolistas inglesas se clasificaron por primera vez para una Copa Mundial Femenina de la FIFA.
La historia del fútbol femenino en Inglaterra no deja de ser curiosa, si se tiene en cuenta que en diciembre de 1921 la Asociación Inglesa de Fútbol prohibió a las mujeres jugar en los campos de liga nacionales, citando "quejas" y declarando: "El deporte del fútbol es harto inapropiado para las mujeres y debería desalentarse".
En mayo de 1971, 50 años después, la prohibición se levantó y,
en noviembre de 1972, Inglaterra jugó su primer partido
internacional contra Escocia, que ganó por 3-2. Veinte años después
se fundó la primera liga femenina en el país y, durante los cuatro
años siguientes, la Asociación Inglesa de Fútbol asumió la
responsabilidad completa del balompié femenino.
Desde entonces, el fútbol femenino ha crecido hasta
convertirse en el principal deporte de las mujeres en Inglaterra.
Recibió un oportuno impulso a raíz de la celebración del Campeonato
Femenino de la UEFA 2005, que atrajo a 115,816 seguidores. Es
indudable que los planes de la Asociación han contribuido a crear
una escuadra nacional potente, ampliamente considerada como una de
las probables sorpresas en el certamen de China 2007.
Clasificación
Cuando Inglaterra quedó encuadrada en el mismo grupo que
Francia y Holanda, pocos auguraron su éxito, especialmente después
de recordar su decepcionante rendimiento en la Eurocopa 2005. Las
cosas empezaron a pintar más bien feas en su primer partido en
Amstetten, cuando Natascha Celouch adelantó a Austria en el minuto
20. No obstante, ese gol fue uno de los dos únicos tantos que las
inglesas encajaron a lo largo de su trayectoria en la fase de
clasificación.
Un penal transformado por Fara Williams restableció el
equilibrio en el marcador tres minutos después y, antes del pitido
final, Kelly Smith, Amanda Barr y Sue Smith ya se habían encargado
de zanjar la contienda. En el siguiente choque, librado el 27 de
octubre de 2005 en Hungría, ocho jugadoras registraron sus nombres
en la lista de goleadoras en la que fue la victoria más abultada de
la selección nacional en toda su historia. Se colocaban así en la
cabeza del Grupo 5 con tres puntos de diferencia sobre su inmediata
perseguidora.
Propulsadas por este energético tanteo, las pupilas de Powell
viajaron luego a Holanda. Una vez más, Inglaterra quedó en deuda
con Williams, centrocampista del Everton, que conservó la sangre
fría en su lanzamiento desde el punto penal por tercera vez en
otros tantos encuentros. En el siguiente compromiso, contra
Francia, 12,164 espectadores acudieron al estadio de Ewood Park,
sede del Blackburn Rovers, para presenciar el empate sin goles de
su selección.
A continuación se sucedieron tres victorias consecutivas
contra Austria, Hungría y Holanda, en las cuales Inglaterra anotó
diez goles sin conceder ninguno, antes del decisivo duelo contra
Francia en Rennes, el 30 de septiembre de 2006.
El equipo de Powell recabó el punto que necesitaba después de
adelantarse en el marcador en el minuto 63 por un gol en propia
puerta de Hoda Lattaf, que desvió la trayectoria de un tiro libre
de Rachel Yankey. Francia contraatacó y empató la contienda por
mediación de la suplente Ludivine Diguelman a falta de un minuto
para cumplirse el tiempo reglamentario, lo que desembocó en un
final bastante tenso. No obstante, Inglaterra se mantuvo firme y
reservó su billete para representar a Europa en la Copa Mundial
Femenina de la FIFA China 2007.
Seleccionadora
Hope Powell fue nombrada primera seleccionadora nacional a
jornada completa del equipo femenino en junio de 1998. Esta
veterana ex futbolista, que acumula 66 internacionalidades y 35
goles con Inglaterra, es la primera mujer en asumir el cargo y la
más joven hasta la fecha. Powell empezó a jugar al fútbol en el
Millwall Lionesses a los 11 años y ganó tres veces la Copa Femenina
de Inglaterra, una de ellas conseguida en conjunción con el título
de liga como capitana del Croydon en 1996.
Es una entrenadora perfectamente cualificada, que en 2003 se
convirtió en la primera mujer en obtener la licencia profesional de
la UEFA, el máximo título de entrenador disponible. Entre sus
logros, hasta la fecha, destaca el acceso a la semifinal del
Campeonato Femenino de la UEFA con la selección sub-19 en 2002 y
2003, y a los cuartos de final del primer Campeonato Mundial del
Fútbol Femenino Sub-19 de la FIFA en 2002, el mismo año en el que
le fue otorgada la medalla de la Orden del Imperio Británico en el
acto de celebración del cumpleaños de la Reina.
Además de clasificar a la selección inglesa para el certamen
de China 2007, Powell entrenó al primer equipo que se clasificó
para el Campeonato Europeo de la UEFA 2001 en su primer torneo
importante como seleccionadora, y en junio de 2005 poco le faltó
para meter a su país en semifinales del Campeonato Europeo
disputado en territorio inglés.
Palmarés en la Copa Mundial Femenina de la FIFA
- El certamen de China 2007 constituye la segunda participación
de Inglaterra en una fase final de la Copa Mundial Femenina de la
FIFA.
- En la competición de Suecia 1995, jugó cuatro partidos, de los que ganó dos y perdió otros dos. Las inglesas se impusieron por 3-2 ante Nigeria y Canadá, pero cayeron ante Noruega (2-0) y Alemania (3-0)
Hemos oído...
"Participar en una Copa Mundial es el sueño de toda jugadora. Representar a tu país en la máxima competición posible es la principal ambición de cualquier futbolista. Cualquiera de los equipos europeos clasificados puede ganar el Mundial. Nuestro primer objetivo es sobrevivir a la fase de grupos. Obviamente, Alemania y Estados Unidos son las favoritas, pero tengo mucha confianza en que nosotras podemos hacerlo bien". Rachel Unitt, lateral izquierda de Inglaterra.
Inglaterra (ENG)