A diferencia de lo que ocurre en la disciplina masculina, el fútbol femenino nunca ha sido el más popular o exitoso del continente sudamericano. De hecho, sólo Brasil supo erigirse como una potencia capaz de pelearle palmo a palmo a las selecciones más poderosas del planeta. Pues bien: Argentina, de la mano de su entrenador Carlos Borrello, parece dispuesta a cambiar la historia.
Y ha dado un buen primer paso: en el torneo sudamericano clasificatorio para la Copa Mundial Femenina de la FIFA China 2007, la Albiceleste se impuso a sus vecinas brasileñas, se alzó con el título por primera vez en la historia y confirmó su segunda presencia consecutiva en la fase final del máximo torneo de la categoría.
Ya en 2003, gracias a la plaza extra concedida a la región de la Conmebol, las argentinas habían debutado en el campeonato realizado en Estados Unidos. Claro que, dada su condición de novatas, las dirigidas por Borrello debieron conformarse con participar y sumar experiencia, tal como lo expresan las estadísticas finales: 3 derrotas en igual cantidad de partidos, 15 goles en contra y apenas 1 a favor.
Aquellos resultados bastarían para desanimar a cualquier entrenador. Pero no a Borrello, quien interpretó la necesidad de plantear un trabajo a largo plazo. Por eso, mantuvo la misma base de aquel equipo que hoy completa con la nueva generación proveniente del plantel que participó del Campeonato Mundial del Fútbol Femenino Sub-20 de la FIFA Rusia 2006. Así es: de las titulares en la histórica victoria sobre Brasil en el pasado sudamericano, diez de las once titulares participaron en alguno de esos torneos.
En el arco, las argentinas cuentan con la solidez y experiencia de Romina Ferro, sobreviviente de aquella primera experiencia en Norteamérica. Junto a ella persisten Marisa Pérez, criteriosa en el mediocampo, Rosana Gómez en la creación y Mariela Coronel en el ataque. Mientras tanto, la juventud de Eva González y María Potassa, presentes en Rusia, saltó a la fama gracias a los goles en la gesta histórica ante la Canarinha.
En cuanto al juego característico de las argentinas, Borrello se ha mostrado satisfecho gracias al ya clásico buen manejo del balón que exhiben sus dirigidas. Por el contrario, el entrenador aún no ha conseguido mejorar el mayor déficit de su equipo: la falta de definición en los últimos metros. Sin dudas, un punto a mejorar rápidamente a la hora de enfrentar a las máximas potencias de la disciplina mundial.
Clasificación
El pasado 26 de noviembre de 2006 quedará registrado con
letras de oro en la historia del fútbol femenino de Argentina. Y no
sólo por el hecho de haber asegurado la clasificación para China
2007, objetivo principal de la temporada, sino por la forma en que
lo consiguieron sus chicas: en su casa, ante su gente y derrotando
a Brasil por primera vez en la historia.
Las Albicelestes habían llegado a la instancia decisiva tras adjudicarse el Grupo A de la competencia gracias a sus respectivas victorias sobre Uruguay, Chile, Ecuador y Colombia. Ya en la fase final, Paraguay les arrancaría el único empate de la campaña, por lo que debían imponerse a Uruguay y Brasil si pretendían asegurar su clasificación. Y así fue: Charrúas y Canarinhas no serían obstáculo para Argentina, que se impuso a ambas 2-0 y aseguró, de paso, el título continental.
En los números, la campaña fue prácticamente inmejorable: el equipo de Borello finalizó invicto, con 6 victorias, 1 empate, 21 goles a favor y apenas 1 en contra.
Seleccionador
Carlos Borrello tuvo sus primeras experiencias en San Martín
de Burzaco, un pequeño club de la provincia de Buenos Aires que
suele militar por las divisiones de ascenso del fútbol argentino.
Su padre era entrenador del equipo femenino, por lo que no dudó en
aceptar su invitación a formar parte del grupo técnico mientras
finalizaba el curso de estratega. Su trabajo causó muy buena
impresión, por lo que Carlos Torres, entrenador de la selección por
aquel entonces, le ofreció el cargo de ayudante de campo en
1998.
Su desempeño en tal función le valió que la Asociación del Fútbol Argentina (AFA) confiara en él para hacerse cargo de todas categorías en junio de ese año. Con gran respaldo por parte de la AFA, Borrello trazó los lineamentos de un plan a largo plazo, que vio sus primeros frutos con la clasificación del equipo mayor para el Copa Mundial de Fútbol Femenino EE.UU. 2003.
Borrello, de 51 años, comenzó la segunda etapa de aquel proyecto con la selección de un nutrido número de futbolistas de 15 años proveniente de todo el país. Si bien no se logró la clasificación para Tailandia 2004, de aquel grupo surgieron varias de las jugadoras que participaron del máximo torneo femenino en la categoría Sub-20, disputado en 2006 en Rusia. Ese grupo, fortalecido con las sobrevivientes de EE.UU. 2003, intentará dar un nuevo batacazo en suelo chino.
Palmarés en la Copa Mundial Femenina de la FIFA
- Argentina no logró superar la fase de grupos en la Copa Mundial
Femenina de la FIFA EE.UU. 2003.
Hemos oído...
"Sabíamos que las distancias con Brasil se habían acortado, por lo que el Sudamericano era la excusa perfecta para culminar brillantemente un trabajo continuado de tres años. Ahora, con responsabilidad, es hora de repetir este éxito en el Mundial". Carlos Borrello, seleccionador argentino.
Argentina (ARG)