Ammán es la capital del reino hachemí de Jordania, así como la capital de la gobernación (o provincia) homónima. Se trata de la ciudad más grande del país por superficie y por población, con alrededor de 1,5 millones de habitantes. Ammán está situada en una región montañosa y se eleva a 750 metros sobre el nivel del mar. La altitud media de las principales siete colinas sobre las que se asienta es de 918 metros. Hace un centenar de años se fundó la ciudad moderna, a orillas de los riachuelos que fluyen al pie de las diversas colinas que caracterizan el paisaje de la región. Cuando en el casco antiguo ya no quedaba espacio suficiente para soportar el crecimiento de la población, los habitantes empezaron a instalarse en las colinas y a ocupar sus cimas y pendientes, hasta que la ciudad se extendió por 20 colinas.

Ammán es el centro comercial y administrativo de Jordania, así como su núcleo económico y educativo. En efecto, la ciudad atrae a numerosas comunidades árabes debido a su ubicación estratégica y a su arquitectura moderna. Aunque los turistas procedentes mayormente de Europa, Norteamérica, Japón, Australia y los países árabes acuden a Ammán durante todo el año para visitar sus numerosos lugares turísticos, otros visitantes llegan específicamente para disfrutar del completo sistema de asistencia sanitaria de la ciudad. Por otra parte, la ubicación estratégica de Ammán en el país le ha permitido dominar la economía nacional y captar un 90% de las inversiones dentro de Jordania.

La historia de Ammán se remonta al séptimo milenio antes de Cristo, lo que la convierte en una de las ciudades pobladas más antiguas del mundo. Construida sobre las ruinas de una antigua ciudad llamada inicialmente “Rabbath Ammon” (y más tarde “Filadelfia” por los griegos), Ammán debe su nombre definitivo a los amonitas, que la convirtieron en su capital. La ciudad, situada en el centro de la región, se fundó sobre siete colinas y, durante muchos años, fue la capital del Emirato de Transjordania. Luego pasó a serlo también del reino hachemí de Jordania, tras producirse la independencia en 1946.

En Ammán impera una climatología más o menos suave durante la mayor parte del año. El clima mediterráneo predomina en la mayoría de los barrios de la capital, y particularmente en sus zonas más elevadas. En verano, la temperatura aumenta para alcanzar sus máximos a mediados de agosto, superando a veces los 30º C. Como contrapartida, las temperaturas alcanzan sus mínimos en el mes de enero, en que suelen registrarse nevadas que revisten de un bello manto blanco las zonas altas de la capital.  

Los lugares que visitar
En verano, la cantidad de turistas que visitan Ammán aumenta significativamente. El clima mediterráneo templado atrae a decenas de miles de visitantes cada año. Los extranjeros llegan en avión tras aterrizar en el aeropuerto internacional de la Reina Alia, escala obligada para dirigirse a la ciudad costera de Áqaba, al sur del país. Jordania brinda un recibimiento cordial a los visitantes foráneos y les invita a visitar sus numerosos destinos turísticos, como el anfiteatro romano situado en el centro de la metrópoli. Una inscripción en griego sobre unas columnas adyacentes recuerda que el monumento fue construido en honor del emperador Adriano, que visitó Ammán en el año 130 d. C. Al lado del anfiteatro se encuentra la plaza del foro (en total, ambos ocupan una superficie de 7.600 m2). La construcción del foro se remonta probablemente al siglo II de nuestra era; más concretamente entre los años 138 y 161 d. C., durante el reinado del emperador Antonino el Piadoso. En el anfiteatro romano se celebran representaciones teatrales y conciertos, aprovechando la calidad acústica del lugar.  

No lejos de allí, se puede disfrutar del ambiente y de la panorámica sobre la colina de la Ciudadela, una de las siete colinas originarias de la ciudad. Durante mucho tiempo, allí ubicaron la sede de su gobierno los amonitas, los griegos, los romanos y los bizantinos, que fueron sucediéndose en el poder en la región antes de producirse la conquista musulmana en el siglo VII d. C. En la colina de la Ciudadela pueden encontrarse todavía monumentos y columnas corintias romanas, un templo de Hércules, o monumentos islámicos del periodo omeya.

En ese mismo sitio puede visitarse el museo arqueológico de Jordania, construido en 1951, que alberga una colección de objetos procedentes de excavaciones arqueológicas realizadas en distintos lugares del país. Los conjuntos arqueológicos están clasificados cronológicamente, y van desde el Paleolítico hasta la época islámica. Las exposiciones del museo incluyen una gran variedad de piezas de cerámica, vidrio, metal y yeso, así como estatuas de barro y de piedra, inscripciones, escrituras, sellos y colecciones de joyas de oro y plata pertenecientes a diferentes épocas históricas. Los turistas que visiten Ammán no tendrán ninguna dificultad para hallar una gran cantidad de restaurantes internacionales; entre otros, árabes, italianos, franceses, turcos, chinos e indios, así como establecimientos de comida rápida americana. Además, pueden pasarse momentos agradables en sus grandes centros comerciales, que dan cabida a abundantes tiendas y a áreas de juegos para niños.

El fútbol
En materia de fútbol, Ammán tampoco se queda atrás. Algunos de los clubes más prestigiosos de Jordania están radicados allí, empezando por el Al Faisaly, el más laureado del país y uno de los más antiguos. Al Faisaly ha disputado además numerosas competiciones continentales, y ha ganado 2 veces la Copa de la AFC. El grande de Ammán es también el conjunto jordano que suma más participaciones en la liga árabe, y su popularidad transciende las fronteras de la capital. Otro de los clubes más populares del país es el Al Wahdat, que ha ganado más de una docena de ligas. El derbi entre estos dos pesos pesados nacionales está considerado el Clásico del fútbol jordano.

Los principales estadios del país se encuentran en Ammán, y en especial el Estadio Internacional de Ammán, situado en el recinto de la Ciudad de la Juventud Al Hussein (construida en los años 60). Dicho estadio ha sido escenario de varios torneos y partidos históricos. Durante el periodo previo a la Copa Mundial Femenina Sub-17 de la FIFA se someterá a unas obras de renovación, para adaptarse a las exigencias internacionales más recientes. Al concluir las obras, y tras la instalación de asientos numerados, el estadio tendrá una capacidad total de 13.000 localidades.

El público no tendrá ninguna dificultad para acceder al estadio, situado a escasos kilómetros de la zona hotelera. A 12 kilómetros se encuentra el Estadio del Rey Abdullah II, el segundo que albergará los encuentros del campeonato. Dicha instalación se construyó en 1999, y también se someterá a obras de remodelación para adaptarse a la normativa internacional. Así, se instalarán asientos numerados, para alcanzar una capacidad total de 12.000 localidades.