Ri Hae-yon marcó el único gol de la final del Campeonato de Asia Femenino Sub-16 de 2015, disputada el domingo en Wuhan (China), en la que la RDP de Corea venció por 1-0 a la defensora del título, Japón. Así, el combinado norcoreano se ciñó su segunda corona continental, tras la conquistada en 2007. 

En una reedición de las dos últimas finales del torneo, que ya enfrentaron a ambas selecciones, las niponas estuvieron a punto de abrir el marcador a cinco minutos del descanso, cuando la delantera Hana Takahashi hizo temblar el travesaño. Sin embargo, fueron las norcoreanas las que se adelantaron un minuto después con el tanto de su estrella Ri, que se zafó de su marcadora e introdujo por la escuadra derecha un precioso zurdazo con efecto.

Crecida por el gol, la RDP de Corea pasó a dominar el segundo tiempo. La defensa Choe Un-chung estuvo a punto de ampliar la renta con un lanzamiento de falta que se estrelló en el larguero, y Ri también se topó con la madera en el tramo final del encuentro. Al final, las chicas de Hwang Yong-song se impusieron por la mínima y se tomaron la revancha de sus derrotas ante Japón en las finales de 2011 y 2013.  

“Estoy muy contento de que hayamos podido ganar este campeonato”, manifestó Hwang. “Ya empatamos con Japón en la liguilla de grupos, así que conocíamos al rival, y les dije a las jugadoras que teníamos que controlar más el juego. Al descanso, les dije que no bajaran el ritmo, que siguieran así hasta el último minuto. La clave del triunfo ha sido nuestra concentración continua”.

El camino a Jordania
El campeonato, con ocho selecciones, servía como clasificatorio para la Copa Mundial Femenina Sub-17 de la FIFA Jordania 2016 y, dado que sólo las dos primeras accedían a la cita mundialista, estuvo tremendamente reñido. Al fin y al cabo, en este certamen asiático participaban tres campeonas mundiales de la categoría: la RDP de Corea, vencedora en Nueva Zelanda 2008; la República de Corea, que ganó en Trinidad y Tobago 2010; y Japón, vigente campeona en Costa Rica 2014.

Tras coincidir japonesas y norcoreanas en un grupo que también incluía a Uzbekistán y Chinese Taipei, no fue ninguna sorpresa que las dos campeonas mundiales pasasen a semifinales asidas de la mano. Ambas selecciones empezaron goleando a uzbecas y taiwanesas, antes de verse las caras en el último encuentro del grupo.

En un duelo sumamente reñido, Takahashi niveló el tanto tempranero de Sung Hyang-sim, y el encuentro concluyó con un 1-1. Ambas selecciones sumaron 7 puntos, pero Japón quedó primera de grupo por su mejor diferencia de goles.

Las trascendentales semifinales opusieron a la RDP de Corea contra la invicta anfitriona, la RP China, que encabezó el otro cuarteto; mientras que Japón se midió al equipo revelación del torneo, Tailandia, que eliminó a la gran favorita del Grupo A, la República de Corea, tras vencerla por 1-0. A la postre, Japón vapuleó a las tailandesas por 8-0 y la RDP de Corea venció a las anfitrionas por 2-1, para acceder a la final y sellar los dos primeros pasaportes para la cita mundialista sub-17 del año que viene. Allí acompañarán a Jordania, clasificada automáticamente como país organizador.

“Es un gran placer habernos ganado el regreso al Mundial sub-17 el próximo año”, continuó Hwang, ilusionado ante su quinta presencia en el certamen global. “Haremos todo lo que podamos para traer felicidad a nuestro país, igual que hemos hecho ahora”.

Estrellas emergentes
El campeonato continental sacó a la luz a una serie de talentosas jóvenes que brillaron con luz propia. Con 4 dianas (incluido un doblete ante la RP China), Ri fue la máxima goleadora norcoreana junto con la centrocampista Kim Pom-ui. Durante todo el certamen, la delantera deslumbró a los espectadores con sus alucinantes cabalgadas y su fino olfato de gol, obteniendo el premio a la mejor jugadora del campeonato. 

La japonesa Takahashi impresionó asimismo con su visión de juego y su acierto goleador. La número 9 nipona marcó 3 goles en otros tantos encuentros, incluido el del empate contra la RDP de Corea, que procuró una semifinal más cómoda a su equipo. También llamó la atención por toda Asia la capitana Fuka Nagano, que aportó dinamismo, confianza y liderazgo a Japón.

Pese a dejar escapar por poco el billete a Jordania 2016, la anfitriona China demostró sus progresos quedando primera de grupo. El equipo, integrado en gran parte por la plantilla que ganó el Torneo Olímpico Juvenil de Fútbol Femenino Nankín 2014, y entrenado por la legendaria Gao Hong, pasó a semifinales tras empatar 3-3 contra la República de Corea y arrollar luego a Irán y a Tailandia. Sobre todo, la delantera Wang Yanwen se erigió en la máxima artillera del campeonato con 6 goles, mientras que Jin Kun y Ma Xiaolan, que ya sobresalieron en Nankín 2014, marcaron 3 tantos cada una.

“Creo que todo el torneo ha sido una oportunidad magnífica para que nuestras jugadoras se desarrollen”, estimó la ex portera internacional Gao, que quedó subcampeona con China en la Copa Mundial Femenina de la FIFA Estados Unidos 1999. “Las chicas han ido mejorando partido a partido. Hay una diferencia muy pequeña entre nosotras y las selecciones punteras, pero nuestra principal tarea ahora es reducir los errores y mejorar”.