Con motivo de la Copa Mundial Femenina de la FIFA Canadá 2015™, FIFA.com analizó, con la ayuda de algunas protagonistas, lo poco pertinente que resulta comparar el fútbol femenino y el masculino. "La comparación ocurre porque el fútbol es el primer deporte mundial y hace relativamente poco que las mujeres han conquistado su espacio en él. Todavía no hay muchos referentes femeninos y son poco conocidos a nivel mediático. Por eso se produce esta constante comparación", se lamentaba entonces Vera Pauw, seleccionadora de Sudáfrica y miembro del Grupo de Estudios Técnicos de la FIFA.

Quizás las proezas vistas sobre las canchas canadienses hayan tenido algo que ver, lo cierto es que un año después, las participantes en la Copa Mundial Femenina Sub-17 de la FIFA Jordania 2016 ya no tienen únicamente ídolos masculinos, tal y como ha podido constatar FIFA.com.

"Siempre he admirado a Alex Scott en el primer equipo del Arsenal. Ella ha sido siempre mi modelo a seguir desde que tengo memoria", revela la inglesa Taylor Hinds, ella misma integrante del Arsenal Ladies. "Y Lucy Bronze. Es bonito pensar que ella también disputó este torneo. Me fijo mucho en ella porque juega en el mismo puesto que yo", añadía a propósito de la zaguera del Manchester City, que participó en Nueva Zelanda 2008.

Imitar a las predecesoras
La alemana Giulia Gwinn se inspira igualmente en una futbolista que brilló en la edición inaugural. "Mi heroína es Alexandra Popp", confiesa la delantera, autora de tres dianas en Jordania, una más que la emblemática Popp en Oceanía. "Es extraordinaria. Marca muchos goles, y goles importantes. Me impresiona por su lenguaje corporal y su actitud sobre el césped".

Como Hinds y Gwinn, la mayor parte de las jóvenes figuras en ciernes toma como ejemplo a jugadoras que ocupan su misma posición sobre el campo. La española Laia Aleixandri admira a Virginia Torrecilla, como ella, cerebro creador desde su demarcación en el mediocampo, justo delante de la defensa. "Lo da todo por su equipo, tanto en el juego ofensivo como en el defensivo", detalla. "Me fijo siempre en los medios defensivos. Me encanta su estilo, su toque de balón. Tuve la suerte de conocerla y fue genial. Ojalá algún día pueda ser como ella".

Emular a sus héroes es algo que la camerunesa Alexandra Takounda tuvo la oportunidad de hacer, al menos durante un instante. "Adoro a Cristiano Ronaldo y estoy muy contenta de haber marcado un gol a su manera", exclamó en referencia a su taconazo mágico contra Venezuela. "Pero ante todo admiro a Gaëlle Enganamouit", añadía acto seguido en alusión a su compatriota y artillera con las Leonas Indomables en Canadá 2015. "Es fuerte, rápida y cuajó una actuación fenomenal en la primera Copa Mundial Femenina de Camerún. Me habría gustado hacer lo mismo en Jordania, lamentablemente no pudo ser. Aunque espero seguir su estela y tener una carrera como la suya".

Cambiar las cosas
Curiosamente, su compañera Eni Kuchambi, que es defensora, mencionó a una delantera, la leyenda brasileña Marta, como fuente de inspiración. "Pese a que es atacante, me encanta cómo juega", argumentaba. "Cuando la veo, siento ganas de perseverar y de hacer realidad mi sueño del fútbol. Me aporta la energía y la voluntad de seguir trabajando a tope".

La ghanesa Kayza Massey se imaginó igualmente imitando a las mejores artilleras del mundo, hasta que su primera experiencia bajo palos, a la edad de 12 años, le cambió la vida y los referentes. "Me justaba jugar en ataque y marcar. Sin embargo, cuando comencé a jugar de portera, me pareció relajante. Jamás me siento estresada cuando estoy en mi meta", asegura. "Los arqueros tenemos nuestro propio estilo e intento tomar algo de todos a los que admiro. Algún día me gustaría ser como Hope Solo", continúa, al tiempo que admitió querer incorporar asimismo algún toque de Manuel Neuer.

Por último Lorena Navarro, que causó sensación con sus cinco dianas en el primer encuentro de España en la competición, reconocía que los espejos en los que se mira son Lionel Messi y Sergio Agüero, "porque son bajitos, como yo, y marcan muchos goles", precisó con una sonrisa la ariete, de 1,50 metros de estatura. Si bien en cuestión de ídolos, solo mencionó un nombre: "Admiro a Verónica Boquete. En España aún resulta algo difícil vivir del fútbol, pero las cosas están cambiando poco a poco gracias a jugadoras como ella", concluyó sin ser realmente consciente de que los cambios se van a acelerar todavía más merced a su buen hacer, y al de todas ellas, en Jordania.