El primer y el quinto lanzamientos suelen ser los más importantes para determinar el desenlace de una tanda de penales. ¡Imagínense cuando se trata de la final de un Mundial! Sin Jong Bok, seleccionador de la RDP de Corea, designó a Ri Hae Yon y a Kim Pom Ui para ejecutar esos dos penales. Y ninguna de las dos le falló: la primera aportó confianza al resto del equipo, y la segunda dio su segundo título de la Copa Mundial Femenina Sub-17 de la FIFA a la RDP de Corea, tras el conquistado en 2008.

Unos minutos después de conquistar el título, el seleccionador norcoreano habló con FIFA.com: “Sé perfectamente de lo que son capaces esas dos jugadoras. Llevo varios años entrenándolas, y sabía que iban a marcar”.

Ya antes de empezar el partido contra Japón, había avisado: “Es una final, y será complicada para todo el mundo. Hemos preparado todo hasta el mínimo detalle. Japón es mejor que nuestro equipo en el plano técnico y táctico, pero también tiene puntos débiles. Hemos analizado perfectamente a nuestro rival, y el equipo está listo para el partido”. Así, tras el pitido final, Sin podía recalcar su satisfacción: “Todo ha ido según lo previsto, y creo que hemos merecido la victoria”.

El técnico norcoreano no se equivocó, pues Japón concluyó el partido con una mayor posesión del balón (60%), más disparos (24 a 7) y más tiros entre los tres palos (5 a 3). Pero a la postre, la RDP de Corea se llevó el gato al agua y se confirmó como la bestia negra de las japonesas: “Los dos buenos resultados contra ellas en el pasado Campeonato de Asia [empate en la primera fase y victoria en la final] nos habían dado confianza antes del partido. Las cosas han transcurrido como pensábamos. Es cierto que no hemos marcado, pero ellas tampoco”.  

Un secreto
Así que todo se decidió desde los 11 metros. Después de cinco lanzamientos, las norcoreanas se impusieron sin haber fallado ninguno. “En general, las selecciones entrenan los penales tras clasificarse para cuartos de final, pero nuestro equipo empezó a hacerlo en casa, antes de marchar a Jordania. Tal vez eso quitó presión a mis jugadoras, que demostraron estar muy preparadas para cumplir su misión. Hemos ganado gracias al factor psicológico”, apuntó Sin Jong.

Aunque no parase ningún lanzamiento, la portera Ok Kum Ju fue una de las principales artífices del triunfo de su país. “La conozco bien”, explica su seleccionador. “La seguí en la liga nacional, y me pareció la portera ideal para este campeonato. Al llegar la tanda de penales, hablé con ella para darle confianza. El hecho de que adivinase la dirección del balón seguramente inquietó a nuestras rivales. Ha hecho un campeonato muy bueno en su conjunto”.

Tras haber perdido la final de Azerbaiyán 2012 en los penales contra Francia, la RDP de Corea por fin volvió a saborear las mieles del triunfo cuatro años después. Sin Jong analiza el bajón observado en Costa Rica 2014, donde las norcoreanas cayeron en la primera fase: “Cuando asumí el cargo, vi los partidos del equipo en la edición anterior para no repetir los mismos errores. Pero no hay que dormirse en los laureles. Al volver a nuestro país, no vamos a pensar en una recompensa económica, sino en seguir trabajando para mantenernos a este nivel”.