Ayer
La creciente relevancia de Japón en el fútbol femenino de selecciones absolutas queda reflejada en el distinguido palmarés que ha acumulado en la Copa Mundial Femenina Sub-17 de la FIFA, de la que es la actual campeona. Japón se coronó con todo merecimiento en Costa Rica 2014 tras una exhibición competente y madura, más propia de equipos de mayor edad. Aparte de esto, Japón se ha proclamado subcampeona y ha alcanzado en dos ocasiones los cuartos de final. En la edición inaugural, celebrada hace ocho años en Nueva Zelanda, la selección japonesa quedó eliminada a manos de Inglaterra a los penales en cuartos, pero su directora en el medio campo, Mana Iwabuchi, recibió el Balón de Oro adidas a la mejor jugadora del torneo. Dos años después, en Trinidad y Tobago, Japón alcanzó la final, donde se enfrentó a la República de Corea y sucumbió en tanda de penales. La selección pudo consolarse, no obstante, con el Balón de Plata y la Bota de Bronce adidas que se llevó Kumi Yokoyama, junto con el Premio Puskás de la FIFA al que optó la jugadora por uno de sus maravillosos goles. En Azerbaiyán 2012, Japón no tuvo rival en la fase de grupos, donde se anotó 17 goles a favor y ninguno en contra durante sus tres abultadas victorias, sólo para caer a manos de Ghana en cuartos de final. De nuevo, sus jugadoras acapararon los títulos individuales en Costa Rica 2014, donde Hina Sugita ganó el Balón de Oro adidas, y otros trofeos fueron a parar a manos de la mediocampista Yui Hasegawa y la guardameta Mamiko Matsumoto.

Hoy
Aunque la siempre difícil clasificación asiática ofrece sólo dos pases para el Mundial, en todo momento dio la impresión de que Japón tenía a su alcance el billete para Jordania 2016. Sin embargo, se encontró con el gran desafío de la RDP de Corea. Japón ganó el grupo por diferencia de goles, pese a que no pasó del empate contra dicho rival. Las pequeñas Nadeshiko eliminaron sin problemas a Tailandia en semifinales, pero la RDP de Corea se impuso en el partido decisivo por 1-0, con lo que reeditó a su favor el resultado por el que había caído dos años antes en el mismo encuentro.

¿Y mañana?
Esta nueva generación ha exhibido durante buena parte de la campaña de clasificación del año pasado las características clásicas de las Nadeshiko, entre las que destacan la elegancia y la resistencia. Sin embargo, contra todo pronóstico, no consiguió imponerse a la RDP de Corea en la final ni dominar la posesión. Formadas en el mismo molde que ha producido tantos éxitos para el fútbol femenino japonés en todas las categorías a lo largo de los últimos años, sería de extrañar que la quinta de 2016 no se convirtiera en una firme aspirante a subir al podio en su propio continente.