Ayer
Ghana, al igual que Nigeria, se ha clasificado para todas las Copas Mundiales Femeninas Sub-17 de la FIFA disputadas hasta la fecha. Aun así, su desempeño en el propio torneo fue lento y deslucido al principio, puesto que sus dos primeras participaciones, en 2008 y 2010, se saldaron con sendas eliminaciones en la fase de grupos. Azerbaiyán 2012 representó el gran avance de las Doncellas Negras, que se convirtieron en la primera selección africana en alcanzar las semifinales. Allí cayeron ante Francia, futura campeona, pero terminarían el torneo en la tercera posición tras ganar 1-0 a Alemania. Ghana también estuvo en las rondas eliminatorias hace dos años, en Costa Rica, después de ser primera de un grupo complicadísimo en el que figuraban asimismo las alemanas, Canadá y la RDP de Corea. En cuartos, Italia eliminó a las africanas en la tanda de penales tras un emocionante 2-2 en el tiempo reglamentario.

Hoy
La clasificación de las ghanesas para Jordania 2016 difícilmente pudo resultar más simple. Tras el abandono de su adversario en la primera ronda, Sierra Leona, accedieron automáticamente a la segunda y última de los clasificatorios africanos, una eliminatoria a doble partido ante Marruecos que solventaron con un cómodo 10-0 global, con goles de hasta seis jugadoras distintas.

¿Y mañana?
Ghana cuenta con un equipo formidable, liderado por su sensacional capitana, Sandra Owusu Ansah, y todo indica que será de nuevo un conjunto a tener muy en cuenta en la Copa Mundial Femenina Sub-17 de la FIFA de este año. A pesar de que sus dos últimas campañas resultaron históricas, Evans Adotey —que también es un veterano del torneo, tras dirigir al combinado ghanés en 2014— ha dejado claro que el objetivo consiste en superar esos logros. “En 2012 conseguimos el bronce, y en la última edición tuvimos la mala suerte de despedirnos en cuartos de final”, ha declarado el seleccionador. “Esta vez, la meta es mejorar la medalla de bronce [que ganamos]”.