Ayer
México fue la primera selección de CONCACAF en sellar su billete para la que será su cuarta participación en una Copa Mundial Femenina Sub-17 de la FIFA. El Mini Tri únicamente estuvo ausente en la edición inaugural del torneo, Nueva Zelanda 2008, y desde entonces no sólo ha participado en la cita, sino que ha progresado desde sus dos primeros concursos, cuando no logró superar la fase de grupos en 2010 y 2012, para alcanzar los cuartos de final en Costa Rica 2014. Entonces, sólo Japón, a la postre campeona, pudo apear del torneo a las aztecas.

Hoy
En los clasificatorios a la cita jordana, México se mostró como un equipo sólido que sólo cedió ante Estados Unidos, en la fase de grupos (0-1) y después en la final (1-2), y siempre en duelos sumamente reñidos. Tras superar la fase inicial dejando en el camino a Costa Rica y Jamaica, un triunfo por 3-0 ante Haití en semifinales dio a las mexicanas el pase a la gran final y el ansiado billete mundialista. Fuertes en defensa con una zaga liderada por Kimberly Rodríguez, el Mini Tri llegará a Jordania con un grupo unido cuya base ya conquistó la medalla de bronce en el Torneo Olímpico Juvenil Femenino de 2014 en Nankín. Las rivales deberán estar atentas a la calidad de Jacqueline Ovalle y Dayana Cazares en la zona de creación y el olfato de gol de Daniela García Espinosa.

Mañana
Mantener la garra y el orden táctico mostrados por México en el clasificatorio será clave para que las pupilas de Christopher Cuéllar puedan hacer buen papel en el Mundial y aspiren a romper el techo histórico de los cuartos de final. “El equipo me tiene muy contento, pienso que tienen un gran futuro”, ha señalado el técnico, que lleva dos años trabajando con este grupo y que ya celebró con él el podio en Nankín. ¿Se repetirá la historia en tierras jordanas?