
Brasil y Alemania accedieron invictos a las semifinales de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA México 2011, pero acabaron sufriendo su primera derrota en el momento más inoportuno, y de forma dolorosa. Los alemanes llegaron a ir ganando por 2-1 al país organizador, y cayeron al recibir dos tantos en los últimos 14 minutos del partido. Y los brasileños, pese a efectuar 17 disparos más que los uruguayos, vieron su meta perforada tres veces y no lograron marcar. Ahora su objetivo consiste en rehacerse y tratar de despedirse del torneo del mismo modo que lo empezaron: ganando.
El partido
Brasil-Alemania, Ciudad de México, domingo 10 de julio, 15:00 (hora local)
El contexto
Este será el sexto choque entre dos potencias tradicionales del fútbol. Los cinco anteriores se saldaron con un balance de tres victorias para Brasil, una para Alemania y un empate, con 12 goles sudamericanos y sólo cuatro europeos. En México 2011, no obstante, quien presenta un mejor ataque es el conjunto germano, con 20 dianas, ocho más que los brasileños.
Si nos guiamos por el fútbol que han desplegado ambos equipos, todo indica que los seguidores mexicanos que vayan al Azteca para animar luego a su equipo en la final podrán disfrutar de un gran encuentro como aperitivo. Su estilo de juego dinámico ya ha propiciado un total de cinco partidos con al menos cinco goles marcados. Las dos selecciones poseen armas peligrosísimas en el contragolpe, aspecto en el que destacan sus máximos goleadores: Ademílson suma cinco tantos y dos asistencias con Brasil, y Samed Yesil, seis y tres, respectivamente, con Alemania.
Números que hablan…
3: en tres ocasiones el partido por el tercer puesto de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA se decidió en una tanda de penales, y en todas ellas se impuso un equipo sudamericano. Argentina se adjudicó el bronce en Finlandia 2003 al vencer a Colombia. En Japón 1993, Chile superó a Polonia. Y Argentina doblegó a Qatar en Italia 1991.
Las frases
“Creo que será importante acabar el campeonato con otra victoria. Despedirnos con una segunda derrota consecutiva sería muy negativo para todo el mundo. Va a ser otro partido difícil, ya que nos enfrentamos de nuevo a un gran equipo”, Lucas Piazon, delantero de Brasil.
“Queríamos terminar la competición jugando la gran final. Pero ahora nuestro objetivo será ganar la final de consolación y volver a casa con una medalla que recuerde nuestro paso por México”, Emre Can, centrocampista de Alemania.

















