La batalla del 4 de julio
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Un Alemania - Inglaterra siempre es especial en cualquier competición. El clásico entre estos dos grandes del fútbol internacional escribirá un nuevo capítulo de su historia el lunes en la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA 2011.

Siempre que se han cruzado, ya fuera en 1966, 1990, 1996 o 2010, estos dos grandes del fútbol mundial han ofrecido emoción y espectáculo. Un Alemania-Inglaterra trae a la memoria momentos como el gol de la final de Wembley de 1966, la tanda de penales de la semifinal de Italia 1990 o la de la semifinal de la Eurocopa 1996, que Inglaterra perdió en casa, y la increíble victoria del combinado alemán por 4-1 del año pasado en Sudáfrica.

El clásico entre los dos grandes escribirá un nuevo capítulo de su historia el próximo lunes en la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA México 2011. “Es un partido especial, en el que se verán las caras dos históricos. Personalmente tampoco será un encuentro cualquiera para mí, puesto que jugué cinco años en Inglaterra”, asegura el seleccionador alemán Steffen Freund, que entre 1998 y 2003 defendió los colores del Tottenham Hotspur.

Segundo enfrentamiento en la categoría sub-17
En la categoría absoluta, Inglaterra y Alemania se han visto las caras un total de 32 ocasiones, con un balance de 15 victorias para los ingleses, 11 para los alemanes y seis empates (67 goles de Inglaterra y 41 de Alemania). Los dos equipos también han tenido el placer de encontrarse en una fase final del certamen sub-17. En Corea 2007, al igual que ahora, ambos se midieron en cuartos de final, un encuentro que se saldó con el triunfo de Alemania (4-1), aunque la primera parte acabó con un 0-0 en el marcador.

En la reanudación de aquel encuentro, Sebastian Rudy (50’), Richard Sukuta-Pasu (56’), Dennis Dowidat (74’) y el jugador que acabaría ganando el Balón de Oro de adidas, Toni Kroos (87’), otorgaron la victoria al combinado germano. Por su parte, Rhys Murphy (65’) anotó el gol del honor para los ingleses. “Estamos desesperados con esta derrota”, declaró decepcionado tras el partido el autor del tanto de los ingleses. El entonces seleccionador alemán, Heiko Herrlich, se mostró muy feliz con el resultado: “Formamos un bloque muy unido tanto sobre el terreno de juego como fuera de él. Este equipo se puede comparar con una máquina en la que todas las piezas encajan a la perfección”.

A la postre, los alemanes cayeron en la siguiente ronda por 3-1 ante Nigeria, aunque tres días más tarde se auparon al tercer puesto tras imponerse a Ghana por 2-1.

Todo un clásico
Si bien el combinado alemán cuenta ahora con un nuevo técnico, Steffen Freund, Inglaterra sigue confiando en el mismo entrenador, John Peacock. “Está claro que perder aquel partido nos hizo daño. Los enfrentamientos entre Inglaterra y Alemania siempre son especiales, y caer a estas alturas de campeonato siempre duele”, declaró el seleccionador inglés hace cuatro años.

Los dos eternos rivales vuelven a encontrarse en cuartos de final de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA. “Parece que siempre nos topamos con Alemania en esta competición. En 2007 perdimos, por tanto espero que las cosas sean muy diferentes esta vez. Los partidos entre Inglaterra y Alemania son siempre muy igualados y difíciles. En cualquier caso, debemos estar preparados, puesto que hablamos de un auténtico clásico”.

Una fecha muy especial
El lunes 4 de julio, cuando el árbitro pite el final del partido en el estadio Morelos de Morelia, sabremos si Alemania avanza a semifinales y si logra celebrar a lo grande una fecha tan especial para la selección.

Un 4 de julio, concretamente en 1954, Alemania se proclamó campeona del mundo por primera vez, tras imponerse a Hungría por 3-2. Y también un 4 de julio los alemanes derrotaron a Inglaterra en la tanda de penales que decidió la semifinal de la Copa Mundial de la FIFA de 1990.

¿Ninguna esperanza entonces para el conjunto inglés? ¡Nada de eso! El 4 de julio de 2006, Alemania sucumbió frente a Italia por 2-0. Será interesante ver qué nos depara la siguiente entrega de este clásico. Las perspectivas no podrían ser mejores.