Con todo en juego
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Cuando el sábado se vean las caras en el estadio Hidalgo de Pachuca, Nueva Zelanda y Estados Unidos pugnarán por los tres puntos que ambas necesitan para avanzar a octavos por el Grupo D en esta fase final de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA México 2011. La victoria otorgaría a cualquiera de los dos la combinación de puntos y diferencia de goles que les garantizaría el viaje a Torreón para disputar el choque de octavos contra uno de los mejores terceros.

El partido
Estados Unidos-Nueva Zelanda, 25 de junio, Pachuca, 18:00 (hora local)

El contexto
Estas dos selecciones se enfrentaron por primera vez en una Copa Mundial Sub-17 de la FIFA en 1999. La contienda se saldó con el triunfo de los estadounidenses por 2-1 sobre la anfitriona de aquella edición. Sin duda, Estados Unidos creerá que puede repetir la gesta, aunque está claro que Nueva Zelanda llegará al choque con intenciones diametralmente opuestas ahora que se le presenta la oportunidad única de clamar venganza.

Estados Unidos deleitó al público en su primer partido, contra la República Checa, con un juego ofensivo impresionante, pero no consiguió presentar el mismo grado de amenaza frente a Uzbekistán y acabó perdiendo por un sorprendente 2-1. Contra los kiwis, los mediocampistas Alejandro Guido y Marc Pelosi intentarán crear más ocasiones para Mario Rodríguez. Cabe preguntarse además si Alfred Koroma se habrá ganado ya la plaza de titular después de los dos goles que ha anotado hasta el momento como suplente.

Parece que la moral sigue alta en la concentración de Nueva Zelanda, pese a la derrota que le infligió la República Checa (1-0). La chispa que espoleó su actuación en la segunda parte de aquel encuentro ha incrementado la seguridad del equipo neozelandés en sus propias fuerzas, hasta el punto de que su seleccionador, Aaron McFarland, reafirmó su convencimiento en que los suyos pueden derrotar a Estados Unidos. Dado el marcaje férreo del que se sirvieron los checos para anular a Stephen Carmichael, autor de una tripleta en el primer choque, a Tim Payne le llegó la hora de demostrar su valía, y habría conseguido dar la vuelta al resultado de no haber mediado las acrobacias del guardameta checo.

Números que hablan
2:
son los minutos que el delantero estadounidense Alfred Komora tardó en batir la puerta de Uzbekistán y de la República Checa tras saltar al terreno de juego desde el banquillo.

Las frases
“No hicimos un buen partido contra Uzbekistán: nos faltó mordiente. Debemos concentrarnos en este último, contra Nueva Zelanda. No podemos permitirnos ni un solo fallo. Jugaremos con nuestro estilo, el mismo que hemos preparado en los entrenamientos”, Wilmer Cabrera, seleccionador de Estados Unidos.

“Debemos jugar como lo hicimos en la primera parte contra los checos: al ataque y amenazando siempre la meta rival. Estamos seguros de que podemos hacer un buen trabajo contra los estadounidenses. Sabemos qué hay que hacer para ganarles”, Aaron McFarland, seleccionador de Nueva Zelanda.