Aunque Turquía ejerció un claro dominio sobre el Grupo D, la pugna entre los demás participantes ofreció un espectáculo fascinante al entregado público de Enugu. Burkina Faso acabó haciéndose con la segunda plaza, y Nueva Zelanda, campeona de Oceanía, fue tercera, consiguiendo así una histórica clasificación para la fase de eliminatorias. Costa Rica cerró la tabla, y si bien puso en aprietos a sus adversarios en varias ocasiones, se despide del torneo lamentando su falta de fortuna.
Posiciones finales
1. Turquía (7 puntos)
2. Burkina Faso (4)
3. Nueva Zelanda (3)
4. Costa Rica (1)
Lo que viene
Turquía-EAU, Enugu, miércoles 4 de noviembre, 19:00 (hora local)
España-Burkina Faso, Kano, jueves 5 de noviembre, 16:00 (hora local)
Nigeria-Nueva Zelanda, Abuja, jueves 5 de noviembre, 19:00 (hora local)
Nuestro análisis
De no haber sido por un extraordinario tanto de Nueva Zelanda -un disparo lejano- en el tiempo adicional del último partido de la liguilla, los turcos hubieran terminado la fase de grupos como uno de los tres únicos equipos con un registro impoluto. Se preveía que su primer choque, ante Burkina Faso, era decisivo, y así resultó. Un gol tempranero de Turquía resultó determinante, y aunque los africanos plantearon un auténtico reto, el conjunto europeo mereció su ajustada victoria. Sabedor de que el siguiente compromiso, frente a Costa Rica, podía asegurarle la clasificación, se impuso por 4-1, realizando el mejor fútbol visto en este grupo.
Burkina Faso, sin apenas experiencia, fue mejorando a cada partido, adjudicándose el segundo puesto, detrás de Turquía, y la consiguiente clasificación automática. Tras caer por 1-0 a manos de los turcos, los Purasangres empataron con Nueva Zelanda en un duelo que dominaron por completo, antes de desplegar todo su potencial mediante un inapelable 4-1 sobre los costarricenses.
Para los neozelandeses, Nigeria 2009 será recordada como un hito, la prueba en la que una selección Kiwi superó por primera vez una fase de grupos. Exhibiendo una resistencia, un trabajo en equipo y una organización increíbles, los campeones de Oceanía empezaron cosechando un meritorio empate con Costa Rica, y luego se emplearon a fondo para sumar otro punto ante los burkineses, situándose entre los mejores terceros gracias a su agónico empate contra Turquía.
El balance de Costa Rica fue decepcionante. Después de hacer tablas ante Nueva Zelanda, a pesar de tener la posesión de la pelota, los ticos sucumbieron ante un combinado turco imparable, y a continuación se vieron reducidos a diez hombres al principio del encuentro que también perdieron contra Burkina Faso.
Para el recuerdo...
Dos partes totalmente distintas: suele decirse que las condiciones climáticas pueden ser clave, y pocas veces ha sido más cierta esta frase que durante el Burkina Faso-Nueva Zelanda. El partido comenzó con un calor considerable, bajo un cielo despejado, pero terminó con el césped empapado y azotado por el viento, debiendo incluso ser aplazado una hora y cuarenta y cinco minutos por el aguacero y la posterior operación de achique. Los africanos dominaron cuando hacía buen tiempo, aunque únicamente obtuvieron un gol como recompensa. Instantes después de que empezase el chaparrón, los neozelandeses, sin duda satisfechos por jugar en unas condiciones más habituales para ellos, empataron, y el cariz de la contienda cambió por completo.
Uno, dos, tres: el rival de Turquía en octavos, Emiratos Árabes Unidos, hará bien en prestar una especial atención al minuto 3, en mismo en el que se adelantaron los turcos en sus dos primeras citas. El capitán, Muhammet Demir, subió para rematar en el primer palo contra Burkina Faso, mientras que Omer Ali Sahiner repitió frente a Costa Rica antes de que ésta tuviese tiempo de asentarse.
Exuberancia juvenil: casi inmediatamente después de hacerse cargo de la selección burkinesa, el técnico alemán Rainer Willfeld se vio privado de hasta doce jugadores a raíz de una prueba de imagen por resonancia magnética. Su plantilla es una de las menos experimentadas de Nigeria 2009, y varios de sus integrantes se incorporaron en los dos últimos meses, entre ellos el futbolista más joven del torneo, la futura estrella Bertrand Traoré, de 14 años. Sin haber disputado ningún encuentro internacional en ese periodo, los jóvenes Purasangres se sobrepusieron a los problemas surgidos durante su preparación, y están jugando con una alegría y una exuberancia poco comunes.
Números que hablan
16: en su decimosexto certamen de la FIFA, tanto de categorías masculinas como femeninas, Nueva Zelanda logró al fin una histórica clasificación para octavos de final.
La frase
"Estar en el Mundial es un éxito en sí mismo. Para los muchachos supone una experiencia de aprendizaje. Mi objetivo consiste siempre en enseñarles, en prepararlos para que sean mejores jugadores y mejores personas". Juan Diego Samuel, seleccionador de Costa Rica.

