Aunque Estados Unidos se clasificó con lo justo para la fase eliminatoria (un par de victorias por la mínima), el equipo desplegó un fútbol increíblemente elegante en todas sus actuaciones. El estilo de juego con el que los norteamericanos hicieron las delicias del público en Kano es muy distinto al que habitualmente nos tienen acostumbrados los futbolistas de este país, hombres atléticos, concienzudos y muy trabajadores.

"El único fútbol que yo conozco es el más técnico", ha declarado a FIFA.com el ex internacional colombiano Wilmer Cabrera, actual seleccionador sub-17 de Estados Unidos, con el pase a octavos de final ya en el bolsillo. "Los aspectos más físicos del juego forman parte de la constitución de estos muchachos, de manera que he intentado que ejercitaran un poco más la vertiente técnica. Me parece que los resultados del trabajo que hemos hecho se aprecian claramente en la forma en la que está jugando el equipo", añade el reflexivo entrenador.

En los partidos de la liguilla, los estadounidenses han sabido desplazar el balón con gran fluidez por todo el terreno de juego, sobre todo gracias a la elegancia y creatividad en el centro del campo de Luis Gil. En punta, Jack McInerny, el máximo goleador de la competición preliminar de la CONCACAF, se ha revelado como un delantero fuera de lo común, uno de los más impresionantes de esta fase final. Ahora, en su cita de octavos de final con Italia, el 4 de noviembre en Kaduna, Estados Unidos se enfrentará a una prueba de fuego. Cabrera, veterano de dos Copas Mundiales de la FIFA y dos Copas Mundiales Sub-20 de la FIFA con la selección de Colombia, confía en que su sencillo planteamiento siga cosechando beneficios.

"Hemos mejorado con cada partido", manifiesta el entrenador, cuyos pupilos dilapidaron una ventaja por 1-0, con superioridad numérica incluida, contra España en su primer choque. "No podemos cambiar de estilo y hacer las cosas de forma diferente dependiendo de quién sea el contrario. Se trata únicamente de echar el balón al suelo y ponerse a jugar; ahí está la clave. Cuando no tengamos la pelota, habrá que mantener la disciplina y luchar para recuperar la posesión lo antes posible".

Afinar la puntería
Un aspecto que preocupa a Cabrera, un espigado defensa en su época de jugador, es la falta de puntería de su equipo. En las dos victorias que han registrado hasta la fecha, contra Emiratos Árabes Unidos y contra la debutante, Malaui, los norteamericanos no han tenido demasiado acierto frente a la meta rival y se han mostrado incapaces de rematar adecuadamente las jugadas. "Hemos creado muchas ocasiones en los partidos disputados hasta el momento, pero no hemos sabido aprovecharlas", admite. "De todas maneras, lo importante es seguir creando continuamente. El fútbol es así. Hay que mantener la calma y seguir haciendo un buen juego".

Cuando la conversación se desvía hacia el futuro que le espera a la selección de Cabrera en Nigeria, el colombiano se queda pensativo y sopesa muy bien sus palabras para valorar la situación en su justa medida. "No resulta fácil predecir hasta dónde podemos llegar", comenta el técnico. "A estas edades, un día te encuentras con un equipo maravilloso, y al día siguiente ves que el mismo equipo es incapaz de concentrarse. A los jóvenes de esta edad, lo importante es mantenerlos concentrados en el juego los 90 minutos".

Pese a todo, aparte de los lamentos por la escasa puntería de su equipo y de los elogios por su creatividad y control, seguro que el seleccionador se conformaría con otra victoria por 1-0 en octavos de final contra Italia, por muchos nervios y problemas de definición que tengan sus muchachos: "¡Toma! ¡Pues claro que sí!", exclama entre risas. "A ver, ¿dónde tengo que firmar?".