La Copa Mundial Sub-17 de la FIFA 2009 ha significado el culmen a una de las mejores épocas de fútbol en la populosa ciudad de Kano. Con la mayor densidad de población del país, más de nueve millones de habitantes, la metrópoli del norte de Nigeria vistió sus mejores galas para recibir a las cuatro selecciones participantes en el Grupo E: España, Estados Unidos, Emiratos Árabes Unidos y Malaui, además del partido Italia-Uruguay en la última jornada de la primera fase.

Con el duelo de octavos de final entre España-Burkina Faso como traca final, los kanawas, nombre con el que se conoce a los oriundos de Kano, despidieron a lo grande a los futbolistas que tantas alegrías les han dado en las últimas dos semanas. "Hemos visto un buen fútbol en los siete partidos que hemos disfrutado. Creo que a toda la ciudad le ha llenado de orgullo ser una de las sedes de este Mundial", comentan los hermanos Mike y Joseph, mientras responden entre aplausos a la vuelta de honor que realizan los jugadores de la Roja para agradecer su apoyo.

El éxito de los Kano Pillars
En Kano, el fútbol se respira por cada esquina donde se reúnen las familias y amigos a la sombra de las acacias para guarecerse del eterno calor de la urbe. Mientras, los más jóvenes se juntan al atardecer para aprovechar el más recóndito espacio para dar patadas a una pelota. El orgullo de la ciudad es el equipo local, Kano Pillars, que alcanzó el titulo de la Liga nigeriana en 2008, y disputó la Liga de Campeones de la CAF 2009.

Para deleite de los aficionados, los Pillars alcanzaron las semifinales del máximo torneo continental por primera vez en su historia. Después de una buena primera fase, donde eliminaron al campeón Al-Ahly de Egipto, cayeron ante sus compatriotas del Heartland de Owerri el pasado mes de octubre, poco antes del comienzo de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA.

"Hemos disfrutado de un buen fútbol en Kano. La gente ha acompañado a los Kano Pillars en su trayecto por la CAF Champions League y se lo ha pasado de lo lindo. Para nosotros ha sido toda una alegría", afirmó Amos, comentarista deportivo de Radio Kano. "Muchos jóvenes se han animado a la práctica del fútbol. Eso nos anima cada vez más. Para ellos ha sido todo un aliciente que se disputen partidos de la Copa Mundial Sub-17 en nuestra ciudad. El futbol está por todas partes", continuó Mohammed, corresponsal de un diario nacional, mientras atendía una sesión de entrenamiento de EAU.

Más que un deporte, una pasión
Este entusiasmo por el fútbol fue patente en los encuentros del Grupo E. El estadio Sani Abacha presentó un aspecto envidiable en cada jornada, donde siempre se colgó el cartel de "No quedan entradas". Los ánimos de los espectadores no caían en ningún momento con sus cánticos y sus vuvuzelas. Pero no queda todo ahí. A las puertas del estadio y del campo de entrenamiento, los aficionados se agolparon a la espera de ver a los jóvenes talentos que se convertirán en las estrellas del futuro. "Nunca había visto a jugadores de España o Estados Unidos. Me gusta que estén tan cerca de nosotros. Seguro que en un par de años los veré por televisión, y podré decir, ¡yo vi a ese jugador hace unos años!", cuenta con una sonrisa en la boca Ibrahim, un joven que comparte las ilusiones de sus amigos de jugar alguna vez en el Sani Abacha.

Los jugadores y entrenadores de los equipos que vivieron unas semanas en Kano no fueron ajenos al recibimiento. "Quiero agradecer todo el apoyo que nos han brindado los ciudadanos de Kano. Es increíble la cantidad de gente que va a recibirnos en cada entrenamiento. Y sobre todo en el campo. Ver el estadio lleno para ver a jugadores de 17 años es una gozada", declaró hace unos días Ginés Meléndez, seleccionador español.

España y Emiratos Árabes Unidos fueron las selecciones más aclamadas. Las banderas de EAU coparon las gradas del estadio, mientras el juego de la Roja encantó a los seguidores kanawas. Una nutrida representación de los Emiratos se desplazó para ver a los suyos. E incluso se pudo ver a algún forofo con la camiseta española.

Un futuro prometedor para el fútbol de Kano, del que probablemente volveremos a oír hablar en poco tiempo.