Llevan el mundo en las manos: en las dos últimas semanas, Leonard y Hannatu han paseado por los campos del torneo las banderas de las naciones representantes de las cinco confedereciones. Ambos onceañeros pertenecen al grupo de muchachos que en la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA 2009 se encargan de portar y presentar las enormes banderas durante la interpretación de los himnos nacionales. En estos días, el orgulloso mozo y la moza algo tímida pueden vivir sus sueños en Kaduna.
"¡Es una locura! Cuando salimos al campo con estas enormes banderas, sé que todo el mundo nos mira", nos cuenta Leonard con ojos rutilantes. Nosotros queremos saber si se pone un poco nervioso pero, antes de que podamos terminar la pregunta, él mira a su amiga, sonríe y nos dice: "¿Nervioso? ¡Para nada, ni lo más mínimo!"
Reyes por un momento
Hannatu no puede reprimir una carcajada. "Eso lo dice ahora. Él es nuestro jefe, ¿sabe? Leonard es el que tiene que gritar 'Stop' cuando salimos al campo con las banderas desde el túnel de vestuarios y tenemos que detenernos al llegar a nuestro sitio". No cabe duda: estos dos se lo pasan de maravilla durante la Copa Mundial de las estrellas del mañana que se está celebrando en su patria.
Leonard es de Jos State; Hannatu, de Adamawa State. Los dos han dejado sus casas y han venido a Kaduna sólo para ondear las banderas. Para ambos niños, que se han conocido en las últimas semanas pero ya son grandes amigos, está siendo una experiencia inolvidable. Fueron elegidos por Coca-Cola en el marco de un proceso de selección llevado a cabo en las escuelas a escala nacional para acompañar en su entrada al campo a los internacionales juveniles de todos los rincones del planeta. Por un momento, Hannatu y Leonard son estrellas también.
"Están muy orgullosos de mí"
Su héroe por antonomasia es Didier Drogba. Los dos niños son hinchas del Chelsea. ¿Que quién ganará la Copa Mundial Sub-17 a su juicio? "Nigeria, naturalmente", exclama Leonard. Su amiga elude responder y se pone toda colorada. "Ella quiere que gane Italia", nos cuenta el muchacho mientras su compañera le lanza una mirada de reproche.
En ese tema, cabe puntualizar que la experta en fútbol es ella. Mientras Leonard confiesa que en realidad él no puede practicar tanto con el balón, ella nos cuenta: "Yo juego casi todos los días con mis hermanos mayores. Ellos están muy orgullosos de mí". En estos días no son los únicos. Porque toda Nigeria se enorgullece de sus niños y jóvenes que, como jugadores, hinchas o abanderados, están convirtiendo este maravilloso campeonato en una enorme fiesta.

