Un goleador confiado y certero es tan importante para un equipo ambicioso como una pizza recién hecha en la celebración de un triunfo. ¿Una comparación absurda? No en el caso de la selección italiana en la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA Nigeria 2009.

Después de que Italia superase por 2-1 a Estados Unidos en octavos de final, el cocinero del hotel del cuadro europeo sorprendió a los brillantes cachorros Azzurri con una cena típica de su país. Uno de los que más se alegró fue Giacomo Beretta. Después de sufrir una frustrante sequía goleadora en la primera ronda, la joven promesa del AC Milan se reencontró con el gol en el duelo frente al combinado norteamericano. Italia cuenta así con una nueva y contundente razón para afrontar el asalto al título con total optimismo.

El ariete se quita un peso de encima
"Después del gol me sentí tan inmensamente aliviado que habría abrazado al mundo entero. Lo primero que hice fue correr a abrazar a mi entrenador para darle las gracias. Después me fui hacia Pietro Iemmello, que me había dado el pase de gol, y le dije gracias a él también. Quería agradecer a todos la confianza que habían puesto en mí", reveló Beretta a FIFA.com. "Antes del partido, el entrenador, Pasquale Salerno, se me había acercado para decirme que sabía que iba a marcar contra Estados Unidos. Eso me ayudó mucho. ¡Tenía razón!".

El fornido delantero ya fue titular en las victorias de la fase de grupos frente a Uruguay y República de Corea y se dejó la piel por cada pelota. De espaldas a la portería rival, Beretta estuvo siempre muy participativo y contribuyó continuamente al juego ofensivo del equipo reteniendo y abriendo balones para las llegadas de sus compañeros. Mientras que jugadores que actúan en posiciones más retrasadas, como Federico Carraro y Pietro Iemmello, habían marcado ya, el dorsal nueve de Italia se quedó sin ver puerta hasta el partido contra Estados Unidos. De aquí en adelante, todo será diferente.

Su nombre lo dice todo
"Giacomo es enormemente importante para el equipo. Es un jugador extraordinario con un gran poderío físico, que puede mantener ocupada a toda una defensa contraria. Por eso lo ha fichado el AC Milan", explica Salerno a FIFA.com. "Los equipos rivales siempre tienen que dedicarle una atención especial. Por eso es tan importante para nosotros que ahora también se haya reencontrado con el gol".

El combinado italiano sub-17 ha recuperado una de sus armas más letales en el momento justo. Rápido y peligroso en el tiro, el nombre de Beretta lo dice todo. El hecho de que uno de los mayores fabricantes de armas de Italia se llame igual no es más que una casualidad. Si la joven joya milanista acaba teniendo una gran trayectoria futbolística, los juegos de palabras serán a buen seguro moneda corriente.

Una cuenta pendiente
Ahora que Beretta ha afinado la puntería, la escuadra italiana, que ya era considerada un candidato al título al comienzo del certamen, puede sentirse más favorita si cabe. Si a eso le añadimos el orden táctico y el inteligente y eficaz estilo de juego de los Azzurrini, está claro que las jóvenes promesas de la actual campeona de la Copa Mundial de la FIFA serán un rival muy difícil de superar.

En la ronda de cuartos de final, Italia se enfrentará en Ijebu-Ode a una Suiza que también se está mostrando muy fuerte en la cita nigeriana y frente a la que el combinado italiano cayó por 3-1 en la fase de grupos del pasado Campeonato Europeo. Beretta, que en aquel encuentro anotó el único gol de su equipo, no ve la hora de que empiece el duelo: "¡Estamos preparados y queremos la revancha!".