La Comisión Organizadora de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA ratificó hoy a Querétaro como la séptima y última sede del certamen México 2011, en una reunión celebrada en las oficinas centrales de la FIFA en Zúrich.

"Querétaro es famosa por su afición al fútbol y ya dejó una huella en la historia de este deporte como sede de la Copa Mundial de la FIFA 1986. También confiamos en que habrá una gran asistencia a todos los estadios cuando la nueva generación de astros emergentes salten al césped para empezar a escribir su historia", declaró Justino Compeán, Presidente del Comité Organizador Local (COL) de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA, que estuvo acompañado por Decio de María, miembro del COL y Secretario General de la Asociación Mexicana de Fútbol, Yon de Luisa, Director Ejecutivo del COL, y Fernando Cerrilla, Director de Sedes del COL.

La FIFA alabó asimismo el progreso realizado por el Comité Organizador Local. "México posee una gran historia como anfitrión y estamos muy impresionados por los preparativos que el COL ha llevado a cabo hasta la fecha. Seguro que el pueblo de México plasmará toda su pasión y su cultura en esta Copa Mundial Sub-17 de la FIFA, que, impregnada por el singular sabor mexicano, no se podrá comparar con ninguna otra. Anticipamos con ilusión un torneo emocionante y de primera categoría que nadie se querrá perder el próximo junio y julio", manifestó Jack Warner, Vicepresidente de la FIFA y Presidente de la Comisión Organizadora de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA.

La Comisión confirmó además el calendario de partidos, en el que se estipula que la selección anfitriona disputará el encuentro inaugural en Morelia. Su rival en esa cita así como la distribución de los grupos se darán a conocer el 17 de mayo de 2011, fecha del sorteo oficial que está previsto que se celebre en Ciudad de México.

“Morelia y Monterrey serán grandes anfitriones de la selección mexicana durante la fase de grupos, pero podemos garantizar a todos los seguidores mexicanos magníficos espectáculos a lo largo del torneo", concluyó Decio de María.