Patricio Araujo tiene un privilegio que nunca perderá: el de ser el primer mexicano en levantar una Copa Mundial de la FIFA. El jugador de las Chivas fue el capitán de la selección sub-17 que se coronó en Perú 2005 y, como tal, pudo disfrutar de esa experiencia que sólo unos cuantos afortunados en el mundo pueden relatar.

Por ello, hay pocas voces más autorizadas para aconsejar a sus compatriotas que disputarán, seis años más tarde, el mismo torneo, ahora en territorio mexicano. Además, el polivalente jugador hace un recuento de sus experiencias en aquella histórica cita y analiza el impacto que ha tenido esa victoria en su posterior carrera profesional. Todo esto, por supuesto, en exclusiva para FIFA.com.

Memorias hermosas, futuro inmediato
No se puede empezar la entrevista sin preguntar por los recuerdos de aquella noche en Lima, cuando México sorprendió al mundo al derrotar sin objeciones a Brasil (3-0), en la final de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA Perú 2005. “Fue una gran emoción la que se sintió en ese momento”, relata Araujo. “Las expectativas de todos mis compañeros estaban al máximo. No puedo decir que estábamos nerviosos, nos sentíamos con una gran confianza y así fue como salimos a la cancha. Cuando cayó el segundo gol supe que iba a salir todo como queríamos. Con el tercero dije ‘vamos a cerrar la cortina allá atrás’. Y, claro, el momento inolvidable fue cuando el árbitro silbó el final”, rememora con nostalgia.

Minutos más tarde, el capitán levantó el trofeo y quedó grabado para siempre en la historia del fútbol mexicano. “El profesor (Jesús Ramírez) confió en mí y yo en mis compañeros. Me tocó el ser representante del grupo frente a la FIFA. Fue una gran satisfacción personal que espero poder algún día poder repetir en la selección absoluta”, afirma con seguridad.

Precisamente, si algo cambió esa victoria, fue la mentalidad del futbolista mexicano. A partir de ese momento, los Tricolores entendieron que nunca se pierde un partido sin haberlo jugado antes. El defensor explica cómo fue el proceso. “Fue la mano de Chucho, que nos instó a no ver a otros jugadores como superiores, que no eran magos ni tenían 4 piernas o brazos. Y fue así como rompimos ese paradigma de que los jugadores extranjeros siempre son mejores a nosotros”, señala.

Una carrera en la expectativa
Las consecuencias de ese campeonato fueron inmediatas y radicales. El jugador de las Chivas describe lo que sucedió en cuanto los futbolistas regresaron a territorio azteca. “El campeonato nos cambió por completo la vida. La gente ya nos conocía, las expectativas que se formaron fueron muy altas, los que estuvimos ahí debimos mantenerlas. Además, esos jugadores debutamos más pronto y tuvimos más responsabilidad”.

Hasta el momento, Patricio Araujo ha jugado 6 partidos como internacional absoluto, pero no consiguió formar parte del grupo que disputó la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010, como sí hicieron sus ex compañeros Giovani dos Santos y Carlos Vela, entre otros. Sin embargo, el defensor no pierde la fe. “Ellos tuvieron la oportunidad de estar, pero nosotros no nos quedaremos atrás. Voy a tomar cartas en el asunto, yo quiero asistir a un Mundial. Cumplir este sueño, jugarlo y hacer el 200% para poder lograr un campeonato, demostrarle a México que sí se puede”, afirma con gran confianza.

Por todo ello, tiene los consejos indicados para sus jóvenes compatriotas que se alistan para disputar la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA México 2011, que comenzará en unos meses. “Recomendarles principalmente que sean muy profesionales, que hagan su trabajo a conciencia. No se deben relajar, van a estar en su tierra, con su gente, respaldados por todo un país. Si eso no los motiva, no sé qué lo hará. Y en cuanto a la cancha, la clave es estar a tope físicamente. El jugador mexicano es muy bueno técnicamente, con buena condición serán prácticamente imparables”, considera.

Y, para finalizar, puntualiza que está totalmente dispuesto a llevar esos consejos a la práctica, en el momento que sea necesario. “He hablado ya con los chavos de la selección que militan en Chivas, y estoy abierto a cualquier cosa que necesiten los demás. Contarles qué fue lo que nos impulsó y lo que nos hizo creer. Es cuestión de adaptar los horarios y con todo gusto vamos a transmitir nuestras experiencias”, concluye.