Ricardo, de 16 años, maneja al arquero y a los defensores. Ignacio, de 24, controla a los atacantes y a los delanteros. Los dos nacieron en Viña del Mar pero se conocieron gracias al Programa Juvenil de la FIFA para la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA Chile 2015. Como se hicieron muy amigos, no extraña verlos jugar en pareja al futbolito.

En un rato, deberán dejar el lugar de recreación y cumplir con su rol en la competición, uno que resulta importante en todo el protocolo previo de cada partido: portar la bandera del Fair Play de la FIFA hasta el campo de juego del estadio Sausalito.

Además de viñamarinos y aficionados de Colo Colo, los muchachos comparten otra condición, la de ser portadores de síndrome de Down. "Estoy muy feliz de tener esta oportunidad porque me gusta mucho el fútbol", dice el primero, sin quitar la vista del pequeño balón que va de un lado al otro. "Yo al principio estaba nervioso porque quería hacerlo bien, pero ahora ya no", agrega Ignacio, justo antes de anotar un gol muy celebrado por ambos.

Ricardo e Ignacio forman parte así de los casi 30 chicos con capacidades diferentes que integran el programa en Viña del Mar, más que ninguna otra sede de la competencia. El proyecto contó el apoyo del Club Cerro Varón y de las Fundaciones Miradas Compartidas, APARID y Renacer, donde cada uno de los niños fue seleccionado por sus méritos personales.

"Son responsables, puntuales y muestran gran proactividad. Quieren ayudar y les importa tanto relacionarse como ser incluidos. Aquí han encontrado todo eso", puntualiza a FIFA.com Raúl Garcés, Coordinador del Programa Juvenil y de Voluntarios del Comité Organizador Local en Viña.

Un voluntario ejemplar
Ernesto, en cambio, tiene una discapacidad motora que le afecta el habla y la movilidad. Aún así ha demostrado estar plenamente capacitado para desarrollar la tarea de voluntario en Chile 2015. ¿Y por qué no si a los 29 años ya tiene una Licenciatura en Comunicación y Relaciones Públicas de la Academia de Idiomas y Estudios Profesionales (AIEP)?

No es de extrañar, entonces, que haya sido designado para colaborar en las actividad relacionadas con los medios, como la recepción de los periodistas en la sala dedicada para ellos o el repartir las formaciones en la tribuna de prensa.

"Me da mucho orgullo representar a mi ciudad y a mi país", dice el viñamarino a FIFA.com. "Me gusta conocer a gente de otros países y relacionarme con periodistas que, muchas veces, sólo ves por televisión. Ser parte de la organización de un Mundial es algo increíble", agrega el confeso aficionado del Santiago Wanderers.

Cómo cualquier otro joven de su edad, Ernesto sueña con que su participación en Chile 2015 le traiga oportunidades de trabajo. "Tengo algo de experiencia en los medios. Lo que más me gusta es hacer radio. Ojalá que ahora pueda conseguir algún trabajo estable".