• El portero inglés atajó un penal y marcó otro
  • Solo permitió dos goles en cuatro partidos
  • Sobre EEUU, su rival en 4tos: “Estaremos preparados”
Todos los aficionados saben que el fútbol inglés y las tandas de penales nunca se han llevado del todo bien. Y es que para confirmarlo basta con echar un vistazo a la historia de las grandes competiciones internacionales...

Desde 1990, seis han sido las ocasiones en las que la selección inglesa ha tenido que decidir desde los once metros su continuidad en un gran certamen. En cinco de ellas, más que ningún otro equipo, le ha tocado quedarse fuera. En la Copa Mundial de la FIFA 1990 y la Eurocopa 1996, Inglaterra cayó a manos de Alemania, mientras que en 1998 sucumbió frente a Argentina y en 2004 y 2006 ante Portugal.

El gafe de Los Tres Leones con las tandas de penales ha llegado a ser objeto de estudios científicos, que han revelado que los jugadores ingleses se toman menos tiempo para disparar que, por ejemplo, los alemanes o los franceses. Asimismo, los Pross tienen una mayor tendencia a evitar el contacto visual con los porteros.

Con semejantes precedentes no es de extrañar que, en el duelo contra Japón correspondiente a los octavos de final de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA India 2017, lo primero que se le pasase por la cabeza a Steve Cooper cuando el árbitro señaló el final del tiempo reglamentario con empate en el marcador no fuese nada biensonante, como el propio seleccionador inglés confesó entre risas durante la rueda de prensa posterior al partido.

De inmediato, Cooper recuperó su rictus serio y añadió lo siguiente: “Mis jugadores están preparados para afrontar cualquier situación y siempre tenemos un plan, incluso si llegamos a una tanda de penales. Esto es fútbol internacional de alto nivel, así que no nos podemos dejar sorprender”.

Al final, el guardameta Curtis Anderson se erigió en el principal artífice de la clasificación de Inglaterra para cuartos de final. Con una gran intervención, el portero inglés detuvo el tercer lanzamiento de Japón, ejecutado por Hinata Kida, y, no contento con eso, anotó de disparo raso la siguiente pena máxima de su equipo.

“Me gusta asumir la responsabilidad, y ya no es la primera vez que tiro un penal”, reveló el arquero en las entrañas del estadio Vivekananda Yuba Bharati Krirangan de Kolkata. “Para mí es algo normal, pero debo decir que lo que no haría sería lanzar un penal durante un partido”, añadió.

Anderson confiesa que en ningún momento se le pasó por la cabeza el balance histórico negativo que Inglaterra acumula en las tandas de penales. Según el guardameta, todo se reduce a colocarse sobre la línea y mantener la concentración, antes de “elegir un lado hacia el que tirarse y confiar en que te acompañe la suerte, que también cuenta un poco”.

Inglaterra se enfrentará en la siguiente ronda a una selección de Estados Unidos que superó en octavos a Paraguay por un incontestable 5-0. “Será sin duda un rival difícil, pero estaremos preparados para el reto”, asegura Anderson.

Las palabras de este arquero de 17 años revelan una gran confianza que, en cualquier caso, se nos antoja justificada. No en vano, Inglaterra solo ha concedido dos goles en cuatro partidos (en el encuentro que le ganó a México por 3-2) y puede por tanto presumir de contar con una de las defensas menos goleadas de lo que va de certamen.

Así, si al recién inaugurado idilio de los ingleses con las tandas de penales sumamos que, como se suele decir, la delantera gana partidos y la defensa títulos, parece claro que Inglaterra todavía tiene mucho que decir en la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA India 2017.